domingo, 9 de septiembre de 2012

Regina Pacini & Marcelo Torcuato de Alvear: el dandy y la diva del canto.

En 1907, el soltero más codiciado de la Argentina, Marcelo T. de Alvear, se casó con una soprano portuguesa consagrada, Regina Pacini, que dejó el bel canto para seguirlo en su destino de presidente de un país lejano. Hasta que murió, en 1965... Ella llevaba todos los meses un enorme ramo de rosas a la tumba de su marido !!!

Mucha gente se acercó aquel sábado 29 de abril de 1907 a la iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación, construida en 1567 en el Chiado, el barrio céntrico de Lisboa, para ver de cerca una boda que prometía ser fastuosa. Se casaba Regina Pacini, la soprano ligera que era ídolo de los melómanos portugueses desde que, a los 17 años –casi dos décadas antes– había debutado en el Teatro Real de San Carlos, el coliseo operístico de Lisboa.

Lo de Regina había sido debut y consagración: en la sala estaba la reina de Portugal, doña Amalia. Regina cantó La sonámbula, de Vincenzo Bellini, y el teatro se vino abajo. Del novio, en cambio, se sabía poco. Sólo que era un tal Alvear, millonario sudamericano. A las nueve en punto de la mañana se abrieron las puertas de la sacristía y una pareja avanzó hacia el altar. Pero, ante el desconcierto general, quienes aparecieron fueron... una criada y un agente de policía, rojos de vergüenza ante aquella multitud. ¿Qué había pasado? ¿Dónde estaban la prima donna y su novio potentado?

Marcelo Torcuato de Alvear y Regina Pacini se habían casado a las siete de la mañana, cuando la iglesia estaba desierta. Con aquella ceremonia casi clandestina culminaba (o quizás empezaba) una historia de amor que iba a desafiar varios tabúes de la sociedad argentina.

Ella había sido llamada Regina por haber nacido el Día de Reyes de 1871. Vino al mundo en la rúa de Loreto. Era hija de una andaluza, Felicia Quintero, y de un italiano, Pietro Pacini, director escénico del Real de San Carlos y autor de noventa óperas. A los dieciséis años tenía una voz de cristal. Su carrera fue imparable y conquistó todos los baluartes de la lírica: se rindieron al hechizo de su voz el Liceo de Barcelona, la Scala de Milán, la Opera de París. En el Covent Garden de Londres cantó Lucía de Lammermoor con Enrico Caruso. Aunque no fuera muy agraciada, quisieron casarse con ella millonarios y militares rusos, polacos, suecos. A todos les dijo que no, porque quería dedicarse a su carrera, y lo hizo.

El primer Alvear, bisabuelo de Marcelo Torcuato, había llegado a Buenos Aires en el siglo XVIII. Su abuelo, el general Carlos María de Alvear, era héroe de la independencia. Su padre, Torcuato de Alvear, había sido intendente de Buenos Aires durante la primera presidencia del general Julio A. Roca. Marcelo Torcuato, nacido en 1868, era un joven alegre, expansivo, dicharachero. Se recibió de abogado sin problemas. Era aficionado a las parrandas, a las coristas, al goce de la noche. Un auténtico "niño bien". Su fortuna era inmensa. No solamente la que le había legado su padre, sino la que había obtenido de su madre, Elvira Pacheco, hija del general rosista Angel Pacheco. El efectivo de Alvear a comienzos del siglo XX rondaba el millón de pesos. ¡Un millón de pesos del año 1900!

Todo llevaba a Alvear a convertirse en un político de la oligarquía. Sin embargo, en 1890, un grupo de amigos, estudiantes de clase alta, entre los que estaban Carlos Rodríguez Larreta, Ángel Gallardo y Octavio Pico, disconformes con el mediocre gobierno del presidente Miguel Juárez Celman, participaron en la Revolución del Parque, que fue el bautismo de fuego de la naciente Unión Cívica Radical. En esas jornadas de lucha, Marcelo trató al fogoso tribuno Leandro N. Alem y a un político de la parroquia de Balvanera, dieciséis años mayor que Marcelo y que iba a ser importante en su vida: Hipólito Yrigoyen. Alvear quedó marcado por aquella algarada juvenil y, con esa lealtad que le reconocen hasta sus detractores, se convirtió en militante de la nueva causa, lo que le acarreó disgustos, e incluso cárcel.

1889. Uno de los primos de Marcelo (el melómano Diego de Alvear) había escuchado a Regina Pacini en el Solís de Montevideo y le elogió a Marcelo la voz maravillosa de la jovencísima soprano ligera portuguesa. Allí estaba Marcelo en su palco del Politeama. Alto, bien plantado (era un deportista cabal, de la estirpe de los Duggan o los Newbery), con unos bigotes mosqueteriles.

¿Qué sintió Marcelo cuando escuchó a Regina cantar El barbero de Sevilla? Debió de ser algo muy fuerte. Dicen que cada vez que él la escuchaba en un escenario, los ojos se le llenaban de lágrimas. Esa misma noche se enamoró perdidamente. Le mandó varias docenas de rosas rojas y blancas y una pulsera de oro y brillantes. Regina, acostumbrada a los desbordes de sus admiradores, le devolvió la pulsera y partió de regreso a Europa. Pero Marcelo no dejaría escapar esa presa. Para él, viajar a Europa era como ir al café de la esquina. Empezó a recorrer los mejores teatros de Madrid, París, Londres, Montecarlo, Budapest, Odessa, y llenaba los camarines de Regina Pacini con miles y miles de rosas rojas y blancas.

PREJUICIOS DE CLASE

En las fiestas de las embajadas argentinas y en los salones de la aristocracia europea a los que ambos tenían acceso (él por su origen y ella por sus triunfos artísticos), Regina y Marcelo se fueron conociendo, quizás intimaron. En 1901, Regina volvió a Buenos Aires, esta vez para cantar en el teatro San Martín de la calle Esmeralda. En 1903, Marcelo, tras haberla seguido por medio mundo, se declaró y ella le dio el sí, pero puso como condición cantar cuatro años más.

Porque él, como no podía ser de otra manera en aquella época, le exigió que una vez casada dejara de cantar. Cuando finalmente se fijó fecha para la boda, la noticia consternó a la aristocracia argentina. ¡Aquella portuguesa fea y bajita había enganchado al soltero de oro, al mejor partido del país, por el que suspiraban las más bellas herederas, chicas de las familias Peña, Anchorena, Alzaga!

La resistencia sorda de la sociedad porteña a aceptar a la Pacini (extranjera y, lo que era entonces un pecado imperdonable, artista) afloró en su segunda visita, cuando ya Marcelo no ocultaba su amor. Días antes de la boda, quinientas personas de su clase social le enviaron un telegrama al novio pidiéndole que "recapacitara". Marcelo lo recibió durante la despedida de soltero, en París, y se deprimió mucho. La fiesta se convirtió en un velorio. También Felicia estuvo en contra de la boda porque no quería que su hija dejara de cantar. La tirantez entre suegra y yerno duró toda la vida.

La ceremonia secreta en Lisboa fue una bofetada a los prejuicios de clase. Debe pensarse lo que significaba la familia Alvear. Aunque don Torcuato y doña Elvira ya habían muerto, los hermanos de Marcelo (uno de ellos, Carlos, era entonces intendente de Buenos Aires), sus numerosos sobrinos, primos, tíos y tías conformaban la elite social de Buenos Aires, que quedaba así excluida de participar en una ceremonia de alto valor simbólico.

La noche de bodas transcurrió en el Royal Hotel, en Estoril, la ciudad del aire perfumado. La suite nupcial estaba llena de rosas y en el fonógrafo sonaba L’elisir d’amore cantado por Regina. El le hizo un regalo de bodas fabuloso: Coeur Volant, un castillo normando en Versailles, cerca de París. La pareja lo amuebló con refinamiento y lo habitó por largos años. La mejor habitación, con un piano y un atril, era como un teatro en miniatura. Desde entonces, ella cantaría para una sola persona: Marcelo. Los pocos discos que habían registrado su voz, la propia Regina los retiró de circulación. ¿Sacrificó ella su carrera? En todo caso, cantó profesionalmente durante veinte años, y si bien se retiró en su apogeo, tenía 36 años cuando se casó con un Alvear de 39.

Durante cuatro años no pisaron Buenos Aires. El regreso se produjo recién en 1911. Se encontraron con un medio hostil. Un incidente grave se produjo durante la fiesta de bodas de Elvirita de Alvear, en El Talar de Pacheco. Ninguna mujer le hablaba a Regina. Dicen que Marcelo, cuya fama de mujeriego siempre había sido amplia, le dijo a su esposa, indignado: "No te preocupés Regina, que a todas éstas yo les levanté las polleras". Que Alvear fuera así nunca le preocupó a Regina, porque sabía que siempre volvería con ella. Vivieron juntos durante 35 años. No tuvieron hijos, y ella lo acompañó, en las duras y en las maduras.

Fue el general Julio A. Roca quien rompió el cerco social cuando, en una recepción oficial, se acercó a Regina para conversar amablemente con ella. Desde entonces, la guerra contra la "advenediza" se atenuó.

En 1912, Marcelo fue elegido diputado. Su actuación no pasó de discreta. Era entonces muy mal orador (recién en su madurez adquirió la destreza y el gusto de hablar para multitudes). Cuando Hipólito Yrigoyen llegó a la presidencia, en 1916, nombró a Alvear ministro plenipotenciario en París. Secundado por Regina, su desempeño fue brillante: los principales políticos franceses –Raymond Poincaré, Georges Clemenceau– frecuentaban Coeur Volant.

Cuando, en 1922, Yrigoyen designó sucesor –su palabra era orden para la convención radical–, el dedazo del Peludo recayó en Marcelo, algo que muchos no podían creer. Contaba Ramón Columba, taquígrafo parlamentario y caricaturista político, que la gente se decía: ¿Marcelo presidente? Y lanzaban una carcajada. ¿Por qué Yrigoyen eligió a Alvear como su sucesor?

Es cierto que aquél tenía por Marcelo una debilidad personal, y apreciaba su energía y coraje, así como su inclaudicable optimismo. Los historiadores tienen diferentes explicaciones sobre el gesto de Yrigoyen, pero prevalece la idea de que quiso dejar en la Rosada a un hombre leal, y asegurarse de que, en 1928, al término de seis años, le devolviese el poder.

Marcelo parecía predestinado al éxito. Le tocó gobernar durante los años de bonanza que fueron de 1922 a 1928. La Argentina creció a buen ritmo y no hubo grandes conflictos. Fue la última década feliz de una Argentina opulenta. Presidió incontables inauguraciones, recepciones y fiestas. A su lado, Regina fue una primera dama discreta, que apoyó las actividades culturales con entusiasmo.

Infaltable en las funciones del Colón, la pareja presidencial atravesó una época de fermentos creativos. Los jóvenes escritores apreciaban a un presidente que asistía a las lecturas poéticas en el Tortoni, frecuentado por vates vanguardistas como Jorge Luis Borges o comunistas como Raúl González Tuñón. En cuanto a Victoria Ocampo, con quien se dice que Marcelo tuvo un affaire, lo adoraba: lo definió como "un ser inverosímilmente perfecto".

Regina es recordada por una obra en la que se empeñó a fondo, con el pleno apoyo de su marido: la Casa del Teatro, inaugurada en 1938, un lugar para que los teatristas terminen con dignidad su vida. Hoy alberga a 46 pensionistas, incluida la viuda del mago Fu Man Chú.

¿Cuál fue el rol político de Regina? Es difícil decirlo, por el pudor y la discreción que la distinguían. Ella no creó un nuevo Marcelo, aunque la figura de Regina se agigantó durante los últimos diez años de Alvear, cuando la buena fortuna se trocó en infelicidad para el país y en duras pruebas para la pareja. Un biógrafo de Agustín P. Justo cuenta que este general, que fue el ministro de guerra de Alvear, había adquirido su chalet de la avenida Federico Lacroze, en Belgrano, para estar cerca de la que era entonces la residencia de los Alvear, y que frecuentaba cada día la casa del presidente para congraciarse con éste.

La intuición de Regina le decía que había algo tortuoso en la sumisión de Justo, a quien no soportaba. En 1932, el gobierno surgido del golpe de Estado proscribió la candidatura de Alvear para favorecer a Justo. Ya en el gobierno, que ocupó de 1932 a 1938, Agustín P. Justo encarceló a Alvear en Martín García. Entonces afloró la fibra de Regina. Durante el terrible verano del ’33, que Marcelo pasó preso en un barracón de la isla, agobiado por los mosquitos y bañándose en una única canilla con otros centenares de detenidos políticos, Regina cruzó más de cincuenta veces el río en una barca, a veces desafiando furiosos oleajes, para llevar mudas, comida y aliento a su marido.

En 1938, los radicales proclamaron la fórmula Alvear-Mosca, y allí fue Marcelo, enhiesto aunque ya casi setentón, a recorrer el país como un principiante, hostilizado por las patotas conservadoras, la policía brava y algunos radicales yrigoyenistas que lo tachaban de traidor, mientras que ganaba la admiración de muchos argentinos por no claudicar en la lucha contra el fraude, ese flagelo que, finalmente, le birló el triunfo y consagró presidente a Roberto Ortiz.

Alvear había perdido casi toda su fortuna, en parte por su vida de lujos y placeres, en parte porque la política se la había comido. Al morir, le quedaban Villa Regina, su residencia de Mar del Plata (hipotecada); Villa Elvira, en Don Torcuato (la hizo construir en 1942, la bautizó en recuerdo de su madre y sólo vivió allí quince días), un auto Buick ’41 y un capital de 150.000 pesos, cifra ya consumida por la inflación.

El 23 de marzo de 1942, Marcelo, fulminado por una crisis cardíaca, terminó sus días en Don Torcuato. A su lado, la mano en la mano, estaba Regina Pacini.

Ella lo sobrevivió largos años. Se refugió en Villa Elvira. Murió en 1965, a los 95 años. El día 23 de cada mes, Regina iba a la Recoleta y le llevaba a su marido un gran ramo de rosas blancas y rojas. Se sentaba en una sillita en el interior de la bóveda y pasaba largo rato allí. Sus labios se movían, las lágrimas le afloraban a los ojos como si hablara con Marcelo, como si pronunciara palabras de amor.

Fuente: La Nación.

martes, 4 de septiembre de 2012

SINDROME DE HUBIS
¿Qué es "el mal de Hubris" al que se refirió el último jueves el Dr. Nelson Castro?
Mal de Hubris
Se aplicaba en Grecia al héroe que lograba la gloria y "borracho" de éxito se comportaba como un Dios, capaz de cualquier cosa. Es un ego desmedido, una sensación de poseer dones especiales que lo hacen a uno capaz de enfrentarse hasta a los mismos dioses.
El neurólogo Davi Owen analiza la "locura" que provoca el poder. Este neurólogo escribe su libro después de seis años del estudio del cerebro de los líderes políticos y concluye:"el poder intoxica tanto que termina afectando al juicio de los dirigentes". El siquiatra Manuel Franco explica así lo que ocurre con los líderes políticos:"una persona más o menos normal, se mete en política y de repente alcanza el poder o un cargo importante. Internamente tiene un principio de duda sobre su capacidad, pero pronto surge la legión de incondicionales que le facilitan y reconocen su valía. Poco a poco se transforma y empieza a pensar que está ahí por mérito propio. Todo el mundo quiere saludarlo, hablar con él, recibe halagos de todo tipo. Esta es la primera fase. Pronto da un paso más y entra en la "ideación megalomaníaca", cuyos síntomas son la infalibilidad y el creerse insustituible. Entonces comienzan a realizar planes estratégicos para veinte años, obras faraónicas, o a dar conferencias sobre temas que desconocen. Tras un tiempo en el poder, el afectado por este mal, padece lo que sicológicamente se llama "desarrollo paranoide". Todo el que se opone a él o a sus ideas, es un enemigo personal.Puede llegar incluso a la "paranoia o trastorno delirante" que consiste en "sospechar de todo el mundo" que le haga una mínima crítica, y progresivamente se va aislando de la sociedad. Llega un momento en que deja de escuchar, se vuelve imprudente, toma decisiones por su cuenta, sin consultar porque cree que sus ideas son correctas. Aunque finalmente se descubra que son erróneas , nunca reconocerá la equivocación.Se siente llamado por el destino a las grandes hazañas ( le pasó a Bush y a Blair, cuando no planificaron con detalles cómo reemplazarían a Huseim, y no pensaron cómo respondería el ejército iraquí; en la antiguedad otros ejemplos fuerón Nerón, Calígula y otros emperadores; en América Latina, saquen conclusiones.....)
Todo esto se da hasta que cesa en sus funciones o pierde las elecciones, entonces viene el "batacazo" y se desarrolla un cuadro depresivo ante una situación que puede comprender".
Dice el Dr. Franco que es difícil tratar este problema, porque quien lo padece no tiene conciencia de ello.
Síntomas del mal de Hurbis
. Modo mesiánico de comentar los asuntos corrientes y una tendencia a la exaltación.
. Un enfoque personal exagerado (yo) tendiente a la omnipotencia.
. Agitación, imprudencia e impulsividad.
. No son iguales a los demás mortales, se sienten superiores.
. En su vida personal se dotan de lujos y excentricidades y tienen una desmedida preocupación por la imagen.
. Se rodean de funcionarios mediocres.
. El rival debe ser desactivado por cualquier método.
.Construyen una red de espías para controlar a oponentes y aún a los de su propio partido.
.Terminan cayendo en la trampa de su propia política.
.La pérdida del mando o de la popularidad, los lleva a la desolación, la rabia y el rencor.

lunes, 20 de agosto de 2012

 RECONOCIMIENTO DE LA PROFESIÓN DOCENTE.

El profesorado realiza una de las tareas más importantes y necesarias para la sociedad: enseñar a nuestros niños y jóvenes.
Esta labor cada día implica mayor esfuerzo, dedicación y compromiso, sin que tenga el merecido reconocimiento de las Administraciones, las familias y la sociedad.
A continuación recogemos la emotiva carta de gratitud de Albert Camus a su maestro tras haber ganado el Premio Nóbel de Literatura en el año 1953, donde pone de manifiesto la influencia positiva de maestros y profesores en la vida presente y futura de los alumnos/as.
Querido Monsieur Germain:
He dejado que se apague un poco el ruido que me ha rodeado todos estos días antes de decirle unas palabras con todo mi corazón.Acaban de hacerme un gran honor que yo no he buscado ni solicitado. Cuando me enteré de la noticia mi primer pensamiento, después de mi madre, fue para usted. Sin usted, sin esa mano afectuosa que usted tendió al pequeño niño pobre que yo era, sin sus enseñanzas y su ejemplo, nada de esto hubiera sucedido. Yo no le doy mucha importancia a este tipo de honores, pero al menos ésta es una ocasión para decirle lo que usted ha sido y es siempre para mí y para asegurarle que sus esfuerzos, su trabajo y el corazón generoso que usted pone están siempre vivos en unos de sus pequeños escolares que, a pesar de la edad, no ha dejado de ser su alumno agradecido.
Lo abrazo con todas mis fuerzas,Albert Camus”
DIGNIFICANDO LA PROFESIÓN DOCENTE,
DIGNIFICAMOS LA EDUCACIÓN.

domingo, 15 de julio de 2012

Juegos Olímpicos / El fin de los récords

¿El cuerpo humano se acerca al límite?

Por Nora Bär | LA NACION
 
En 1896, cuando el barón Pierre de Coubertin inició en Atenas la era moderna de los Juegos Olímpicos, los convocó bajo un lema inspirado en los míticos espectáculos que durante más de un milenio los griegos dedicaron a Zeus: Citius. Altius. Fortius (Más rápido. Más alto. Más fuerte).
Sin embargo, en cada nueva edición de este encuentro que congrega a atletas de elite llegados de los cuatro puntos cardinales, todos nos preguntamos si esos cuerpos que parecen moldeados en titanio y engarzados en engranajes de exquisita precisión seguirán haciendo honor al espíritu de constante superación que expresan estas palabras.


¿Hasta cuándo pueden seguir mejorando las marcas y las proezas pueden ser cada vez más deslumbrantes? ¿Nos estamos acercando al límite de las capacidades humanas?
La multiplicidad de factores que inciden en el rendimiento atlético hace difícil arriesgar una respuesta definitiva. "En las últimas décadas, los récords mejoraron, en algunos casos, significativamente -dice el doctor Norberto Debbag, cardiólogo y deportólogo del Club Atlanta-, pero esto dependió no sólo de elementos intrínsecos, sino también extrínsecos. Los primeros [propios del deportista], que siempre estuvieron y seguirán estando presentes cuando se busque bajar un récord, están determinados por la condición genética, la estatura, el tipo de fibras musculares predominantes... Los segundos dependen de la planificación sistemática del entrenamiento, de la mejora de las instalaciones, de las condiciones climáticas, de la tecnología, de la aplicación de investigaciones que descubren cuál es la mejor técnica..."
El libro Guinness de los Récords ilustra esta conjunción estelar cuando relata cómo obtuvo su marca más famosa el maratonista etíope Haile Gebrselassie. "[Haile] ya había establecido un tiempo récord de 2 horas, 4 minutos y 26 segundos en la maratón de Berlín de 2007, y volvió a participar con la esperanza de mejorar este increíble tiempo -cuenta-. Leyenda viva en su Etiopía natal (...), en 2008, estaba totalmente preparado para lo que iba a ser la maratón más rápida de la historia. Ese año, con anterioridad, había afirmado: «Seguro, es posible hacerlo en menos de 2 horas, 4 minutos, pero todo tiene que ser perfecto». En el evento, Gebrselassie cruzó la línea de meta en el asombroso tiempo de 2 horas, 3 minutos y 59 segundos. Realmente, había corrido la carrera perfecta."

Según pasan los años

Pero si bien está claro que las marcas mejoran, también es cierto que en las últimas décadas parecen cada vez más difíciles de superar.


"Tomemos como ejemplo la natación -propone Osvaldo Arsenio, docente, director nacional de Deportes y presidente de la comisión técnica de la Federación Internacional de Natación-. En los primeros juegos de Atenas, los 100 metros libres se ganaron en 1m, 22s. En Londres, el que gane va a bajar los 47 segundos, un avance impresionante. Para hacerse una idea del avance, hoy, cualquier chico normal de nueve años de la Argentina o de cualquier país del mundo que se entrene todos los días ¡puede nadar los cien metros libres en 1m 22s! Hace unas tres décadas, tuve un chico de 12 años que hizo los cien metros en 59 segundos... Imagínese lo que se ha progresado."
Uno de los principales determinantes de la superación es el entrenamiento, un proceso que se estudia hasta en sus más mínimos detalles. "Aunque seguramente Weissmüller iba más rápido, en cantidad de piletas, la práctica del célebre Tarzán era similar a lo que hoy le indican los cardiólogos a un septuagenario que tuvo un infarto -afirma Arsenio-. Y en ese tiempo, la gente decía que el entrenador poco menos que lo iba a matar..." Y enseguida agrega: "Pero aunque los récords son más difíciles de batir, cada vez nos acercamos más al límite".
"Las marcas mejoraron considerablemente durante el siglo XX -coincide el doctor Héctor Kunik, presidente de la Asociación Metropolitana de Medicina del Deporte-. Esto es consecuencia de los avances tecnológicos, la detección de talentos, los cambios en la nutrición de los atletas y las técnicas de entrenamiento. Sin embargo, la frecuencia de nuevos récords mundiales obtenidos legalmente, sin la utilización de elementos prohibidos, disminuyó considerablemente."
En lo que hace al corazón, una pieza indispensable en el esfuerzo deportivo, el doctor Juan Carlos Parodi, cardiólogo y jefe de Cirugía Vascular de los sanatorios de la Trinidad, se permite disentir. "Con ejercitación, se puede aumentar cada vez más el rendimiento cardíaco -dice-. En un corazón entrenado, baja la frecuencia y aumenta la potencia de bombeo. Hay gente que es prácticamente inagotable."

El "segundo aliento"

Según explica el especialista, contrariamente a lo que podría creerse, cuando se realizan esfuerzos extremos, el último en sentir el agotamiento es el músculo. "Lo primero que se fatiga es la neurona, después el axón [prolongación que conduce el impulso nervioso] y, por último, el músculo -subraya-. Por eso los deportistas hablan del «segundo aliento»; si persisten, se recuperan, y pueden seguir adelante."


A pesar de que el entrenamiento tiene un papel protagónico en los logros atléticos, Kunik advierte que la relación no es lineal. "Es frecuente suponer que a más entrenamiento, mayor será la respuesta física al ejercicio -dice-. Sin embargo, esto es relativo, ya que después de un determinado umbral individual, no se observa incremento de la capacidad funcional del atleta, e inclusive ésta puede decrecer. «Mas» no necesariamente es «mejor»."
Como destacan los expertos, los avances también vienen de la tecnología, la ropa, el calzado. "La garrocha, por ejemplo -recuerda Arsenio-, que al comienzo era de madera, ahora es de fibra de vidrio. Y hasta hay una especial para cada distancia que se quiere alcanzar." Según consigna la revista científica Physics World, el diseño de la jabalina debió ser modificado a mediados de los años ochenta (desplazando unos cuatro centímetros hacia la punta el centro de gravedad) porque algunos atletas podían lanzarla a más de 90 metros, lo que ponía en riesgo a los espectadores. La introducción de los trajes de baño de poliuretano, que finalmente fueron prohibidos, también resultó en un descenso abrupto de las marcas.

Capacidades y límites

"Si entendemos el rendimiento deportivo como la interacción de multitud de factores de muy diversa índole que influyen en los resultados deportivos, podríamos plantear la hipótesis de que si conseguimos que todos estos factores se desarrollen por completo en todos y cada uno de los deportistas que compiten, habríamos alcanzado el límite del rendimiento deportivo y serían imposibles nuevos récords. Diversos autores han trabajado en esta línea y han profetizado los tiempos que tardarían en batirse los diversos récords con éxito dispar", especula un editorial de la Revista Andaluza de Medicina del Deporte.
Un trabajo publicado en PLoS One en febrero de 2008, y firmado por Geoffroy Berthelot y colegas, concluye que en 1896 los atletas empleaban el 75% de su capacidad potencial, pero que en la actualidad ya están utilizando el 99 por ciento.
Según estos investigadores, las fronteras fisiológicas se alcanzarán en una generación. "Esto tendrá un impacto en las futuras condiciones del entrenamiento atlético y en la organización de las competencias. También podría alterar el lema y el espíritu olímpicos", sentencian

domingo, 1 de julio de 2012

ENTREVISTA A EDUARDO MANZUR

Más allá de la frontera...

Por Mónica Maud de Sánchez Profesora. Escritora. Santiago del Estero.


domingo, 01 de julio de 2012
Más allá de la frontera...
El escritor, quien ha recibido numerosos premios y reconocimientos durante sus años de pluma.
Eduardo Manzur, un escritor que ama, quiere, se divierte y sueña en el maravilloso mundo de sus libros y de los libros que lee, está convencido con su trabajo, - como lo dice él- “poco, mucho, bueno o malo, pero mío”, está buscando constantemente continuar con su estilo, no le interesa ser el hombre duplicado, quiere ser auténtico, quiere explorar sendas vírgenes para sorprenderse, para no perder su capacidad de asombro en este sorprendente mundo que le toca vivir.

Conversamos con él en razón del honor de haber sido galardonado en Italia.

-Quisiera que nos explique en qué consiste el Premio Internacional Roberto Rossellini Maiori Film Festival que acaba de ganar.
- En realidad, no he ganado el Premio Rossellini, sino que el pasado 17 de marzo, en el marco de la XII edición del Premio Internacional Roberto Rossellini Maiori Film Festival, he sido galardonado con el titulo de 1° Embajador del Premio Internacional Roberto Rossellini en el mundo. El premio nace en el año 2000 de la mano de la Asociación Maiori Film Festival, que idea la creación de un evento destinado a mantener viva la obra y las enseñanzas del gran director de cine Roberto Rossellini, quien a partir de la post guerra hasta el año 1953, elige la Costa de Amalfi y, en particular, Maiori como set ideal para algunas de sus películas. Entre ellas podemos citar “Paisà” (1946), “El milagro” (Il miracolo), segundo episodio de “El amor” (L’amore -1948), “La máquina matamalvados” (La macchina ammazzacattivi 1948), “Viaje a Italia” (Viaggio in Italia -1953). El proyecto fue inmediatamente aprobado y sostenido por parte de Isabella y Renzo Rossellini, quien actualmente es el director artístico y presidente del jurado del festival.

- ¿Cómo se siente al respecto, si consideramos que es común pensar –y así, expresarlo- que hay que irse de la aldea para triunfar?
- Me siento bien, halagado, ya que este premio significa mucho para mí, partiendo de la base que soy un escritor que me desenvuelvo solo, en todo sentido, por mis propios medios, es decir, a mí nadie me regala nada. Significa echar la vista para atrás y mirar lo que he sembrado con mi trabajo, es un premio internacional fruto de mi constante trabajo. Sí, a nivel internacional es un honor, sin dejar de recordar que en 1979 obtuve el primer premio en el Concurso Municipal de Poesía Madre de Ciudades, Primer premio en el XX Festival Provincial con la Obra Teatral basada en mi libro “La Tercera Argentina” y ahora el Roberto Rosselini, sin contar que están relacionados estrictamente con la parte folclórica.
-¿Cuáles serán sus funciones de “embajador” en Argentina del Premio R. Rosellini? Es decir, en qué exactamente reside este honor.
- La función exacta es difundir las obras de este gran director a nivel nacional e internacional, ya que este premio es convalidado en ese tenor “mundial”, es decir, la asociación puede enviarme a cualquier punto del planeta para representarla.
-Háblenos de sus libros. En las circunstancias en que fueron escritos…
- Hasta el momento tengo cuatro libros publicados, los dos primeros son mis pequeños poemas infantiles, dos libros que quiero mucho, “Lágrimas de Rocío” e “Imágenes”; ellos fueron la plataforma de lanzamiento hacia esto que es mi actualidad. ¿Las circunstancias? Fueron cuando el maravilloso mundo del amor golpeó las puertas de mi corazón. Eso son estos dos libros, puro amor, con sus virtudes y sus defectos de aquel momento. Quiero contarle que mi primer libro “Lágrimas de Rocío” Editorial Rueda 1971, fue presentado en los Estados Unidos y en el Líbano. Por ahí tengo archivado todavía un artículo de un diario norteamericano que se refiere al libro. Luego fueron “La Tercera Argentina” y “Cementerio de Presidentes”, a este último lo sigo presentando por distintas provincias. Estoy próximo a editar el “Diccionario de Rimas Quichuas Santiagueño” y sigo escribiendo un nuevo libro llamado “La Cruz”.
-¿Cree –o tiene planeado-usted que su último libro -“Cementerio de Presidentes”- sea apto para adecuar a un guión?
- Sí, se lo puede adaptar para un guión, tanto es así, que el director y actor de teatro Yan Pilán ya está en ese trabajo.

-Leímos una expresión del jurado del premio que nos llamó la atención: “por sus características de difusor de cultura, porque con su trabajo estimula a la gente a pensar y a reflexionar sobre temas importantes de actualidad…”, ¿podría indicarnos a qué se refiere puntualmente?
- Pienso porque leyeron mi currículum. En primer lugar, porque durante muchos años de mi vida me dediqué a la difusión cultural de nuestra provincia y del país. Y en segundo lugar, porque, en mi libro “La Tercera Argentina” se encontraron con eso, que la gente puede reflexionar sobre temas importantes de actualidad.

- ¿Un escritor santiagueño? Por qué…
- Tal vez sea porque hablo siempre de mi Santiago, de su cultura, y me identificaron como santiagueño y no como argentino como se acostumbra generalmente. Esto me enorgullece, Santiago está primero esté donde esté.

- ¿Un argentino? Por qué…
- Puedo darle distintas respuestas al respecto: en Europa, tratan a la gente que hace cultura o difunde cultura de otra manera, allá tienen un respeto único por todos los que hacen arte, allá no se compra la cultura, la cultura no está politizada. Le recuerdo lo que en alguna oportunidad dijo el filósofo español Ortega y Gasset, una vez terminada la segunda guerra mundial, en medio de tantos escombros por los bombardeos, lo primero que se les dio a sus habitantes fue cultura. Volviendo a la pregunta, pienso en varios aspectos, será por mi currículum o porque presenté un libro en español (que parcialmente fue traducido al italiano) y que tuvo una concurrencia masiva que ellos mismos la catalogaron como histórica.
-¿Por qué histórica la presentación de su libro?
- Por varios aspectos. Maiori, que es donde fue presentado el libro, está enclavado en la costa amalfitana, es un pueblo chico, con pocos habitantes, pero con una riqueza histórica importante. Ellos consideraron histórica a la presentación del libro porque en la historia de ese lugar, jamás la presentación de un libro tuvo tanta concurrencia, por la repercusión que le otorgaron los medios periodísticos, por la apertura que se hizo con un ballet de danzas clásicas que bailó con la música de Astor Piazzola en medio de los jardines que posee la Comuna municipal, porque el libro fue interpretado por un actor o porque una concertista de piano interpretó el repertorio de Astor, o por el asombro que les causó que muchos nativos de la zona compraran un libro escrito en español, vaya uno a saber. También quiero comentarle que, días antes de la presentación era un desconocido que caminaba por las calles del pueblo con mis nietos hasta la playa como uno más, después de este acto las cosas cambiaron, la gente comenzó a reconocerme.
-¿Este premio le cambió en algo la vida?
- Sí y no. El sí es porque se me ampliaron en poco tiempo las posibilidades de presentar mi nuevo libro en distintos lugares, lo que no tenía previsto, el hecho de que la gente requiera un poco más de mi persona para brindar algunas conferencias, algunos talleres o algunos encuentros de escritores que no estaban en mi agenda. El no es porque sigo en lo mío, escribiendo, sigo abrazado a esa hermosa soledad con que cuenta siempre el escritor para realizar su trabajo. Esto es así, diez minutos de inspiración y noventa de transpiración. Con respecto al premio, le digo que sirve y mucho, pero solamente como estímulo, no tengo que dormirme sobre los laureles, porque de ser así, me come el olvido.
- ¿Poesía o narrativa? Por qué…
- Me gustan todos los géneros, pero como decía Alain: “Cada metáfora en poesía es el descubrimiento de una ley del universo”.

-Le cambio un poco el tema porque queremos saber su opinión ¿Qué piensa de la falta de interés de los jóvenes en la lectura. O cree que la lectura aumentó?
-Antes podría haber contestado con certeza esta pregunta, porque los libros se vendían sólo en las librerías y uno podía estar al tanto de las estadísticas, pero ahora vivimos otro universo literario. Hoy con la Internet todo el mundo tiene al alcance de sus manos un libro, de ahí es que no puedo decir si leen más o menos. Le doy un ejemplo, la Unesco hizo el Lanzamiento en Internet de la WDL, Biblioteca Digital Mundial... ¿qué quiero decir con esto?, que una persona, sin moverse de su casa y sin comprar un solo libro tiene todos los libros del mundo en su hogar. A ciencia cierta no podemos saber o decir si los jóvenes leen o tienen o no interés debido a la tecnología, ¿cómo saberlo, con que parámetros se puede medir esto?
- ¿Su visión del arte en Santiago?
- Localmente lo veo bien, lo que nos está faltando es llevar más el arte de Santiago del Estero fuera de nuestra frontera, trabajar desde Santiago para el país y el mundo.

-Muchas gracias por su atención.
- A ustedes, que están al servicio de la cultura.

domingo, 10 de junio de 2012

Política nacional

La pata judicial: justicia al servicio del poder político

Boudou y las derivaciones del caso Ciccone, los hermanos Schoklender otra vez presos, Macri cerca del juicio oral, causas contra funcionarios que parecen moverse según los tiempos y necesidades del Gobierno: la política nacional recayó una vez más en el viejo vicio de convertir a la Justicia en el ámbito en que se dirimen conflictos de poder, se escenifican internas y se envían mensajes de apoyo o castigo
Por Laura Zommer | Para LA NACION

En los últimos tiempos, la Justicia parece haberse convertido en un espacio privilegiado donde no sólo se definen políticas públicas que modifican nuestras vidas sino donde, además, se hace política. En la Justicia se dirimen conflictos de poder y se escenifican internas. Y a través de la Justicia se envían mensajes de apoyo o castigo a aliados u opositores y críticos. No es, por cierto, una foto que ganaría un concurso de originalidad en la Argentina, aunque en las últimas semanas el lugar de los tribunales fue central en la política nacional. En realidad, la utilización de la Justicia como arena política es parte del guión de una película de dudosa calidad que, hasta ahora, ningún gobierno quiso (o pudo) cambiar.
La película tiene como protagonistas a magistrados sospechados de ser parciales y expertos en manejar los tiempos de los expedientes judiciales con las necesidades políticas del poder. Y presenta escenas y personajes repetidos desde la época menemista -o la propia dictadura militar- con algunas innovaciones.
Que los jueces tengan mucho poder e intervengan como garantes de los derechos de los ciudadanos siempre que los otros poderes los vulneran no es algo malo sino, muy por el contrario, deseable en un sistema democrático y republicano como el nuestro. Pero si los jueces no son independientes sino que se convierten en un resorte más del poder político -en la pata judicial del Gobierno-, entonces tenemos un problema serio. Porque se borra toda aspiración de independencia y porque, con sus sentencias, los magistrados definen asuntos que otros actores o poderes -si funcionaran como la Constitución dispone- deberían resolver solos.
Diez días atrás, el presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Ricardo Lorenzetti, fue claro al respecto y abrió la puerta de la vía judicial frente a las restricciones para la compra de dólares. "Si uno entiende que se ha afectado su derecho, puede recurrir al Poder Judicial, que para eso está, pero nosotros no podemos adelantar cuál es la decisión porque, además, los casos pueden ser muy diferentes", dijo.
Acto seguido, cuando lo consultaron sobre el proyecto de despenalización de la tenencia de drogas para consumo personal que trata el Parlamento, Lorenzetti precisó: "Así como nosotros pedimos que se respete la independencia del Poder Judicial, también tenemos que respetar la independencia del Congreso".
Política por otros medios
Causas contra funcionarios del Gobierno que son cajoneadas sin plazos a la vista, aunque, cada tanto, sacudidas frente a la opinión pública por si acaso quien las lleva adelante cae en desgracia. Líderes opositores, como el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, o el titular de la CGT, Hugo Moyano, que ven como cada tanto se mueve alguna causa en su contra y amenaza con complicarlo. Las idas y venidas judiciales del caso Ciccone, que tiene entre sus protagonistas al vicepresidente Amado Boudou, pero que pega un vuelco y termina con la carrera un procurador general (Esteban Righi), denunciado públicamente aun cuando siempre había sido un aliado del matrimonio K. Y un reemplazante (Daniel Reposo), que por sus antecedentes no hubiera ganado ningún concurso de fiscal, pero que se declaró "soldado de la Presidenta" y aspiró hasta el jueves con llegar a jefe de todos los fiscales.
Y hay más, porque la Justicia fue realmente el centro de la política en los últimos tiempos: el caso de los hermanos Sergio y Pablo Schoklender, por ejemplo, presos por el escándalo de corrupción vinculado con la Fundación Madres de Plaza de Mayo, y la detención de Claudio Cirigliano, propietario de la empresa Trenes de Buenos Aires (TBA), tras perder la concesión del servicio y un día antes de que declarara el ex secretario de Transporte Juan Pablo Schiavi por la tragedia de Once, cuando la causa había permanecido sorprendentemente quieta.
Todas éstas son sólo algunas de las últimas muestras de este modo tan argentino de hacer política por otros medios. Donde la política y la Justicia, lejos de estar separadas, se entremezclan una y otra vez. El kirchnerismo sólo parece haber perfeccionado el método.
Ahora bien, ¿cómo afecta al Poder Judicial este papel protagónico en la política? ¿Se deteriora la confianza social en la Justicia? ¿Qué tipo de política es la que se puede hacer desde Tribunales, donde funciona el único poder del Estado que no es elegido por la mayoría? ¿Hasta qué punto este estado de cosas coloca a los jueces y fiscales de pronto -y algunas veces sin que lo busquen ni lo deseen- en el centro de la escena pública? ¿Están llamados los jueces en sus sentencias a dirimir diferencias políticas que ni los partidos ni el Congreso logran saldar?
Para Leonardo Filippini, profesor de la Universidad de Palermo y de la UBA, la audiencia en el Senado en la que se trató el pliego de Reposo "dejó en evidencia que no hay un acuerdo profundo entre oficialismo y oposición acerca de qué entender por independencia en materia judicial".
Es una deuda de la democracia contar con una mejor Justicia. "Una manera posible de ver este asunto indica que de cada 100 jueces, hay 20 muy valiosos, 60 grises y burocratizados y 20 definitivamente pésimos, tristemente repartidos. Y la dinámica política no se priva de dar peso a unos u otros, según el momento", señala.
De la gestión K en materia judicial, Filippini valora la renovación de la Corte Suprema y el dictado del decreto 222/03, que transparentó el proceso de designación, así como la renovación de magistrados vinculados con el genocidio de la dictadura, pero le parece muy decepcionante que se haya sostenido la red de contención de varios jueces federales muy opacos.
Filippini coincide en que hay un "continuo entre política y derecho, y que no hay un compromiso por separarlo". Para él, quienes ejercen el poder tienen la "tentación constante de borronear la letra del contrato social y cuando no tenemos en claro cuáles son nuestros acuerdos básicos y estables, todo se complica, para todos".
A Martín Böhmer, profesor de la Universidad de San Andrés e investigador principal de Cippec, le parece interesante analizar también las causas de la judicialización de la política y no sólo la politización de la Justicia, que es un fenómemo grave aunque no nuevo. Para él, la judicializacion de la política es, por un lado, una consecuencia de nuestro acuerdo fundacional alrededor del "Nunca Más": el compromiso de sólo acceder al poder a través de los votos y el de ejercerlo sin violar derechos. Pero, por el otro, el exceso en el recurso a los tribunales es un síntoma de las fallas de las instituciones mayoritarias: los ciudadanos buscan en la Justicia las respuestas que no encuentran en los otros poderes.
"Algunos jueces han respondido a estas demandas respetando el doble mandato del Nunca Más: con respeto por la voluntad popular pero poniéndole los límites robustos (y excepcionales) de los derechos -explica Böhmer-. Otros, en cambio, han mancillado ese mandato o bien renunciando al control y resignando independencia, o bien poniendo límites injustificados a las políticas públicas de la democracia y frivolizando nuestro pacto fundacional".
Tiempos políticos
Hay otros aspectos por considerar, y que explican también cómo se involucra la Justicia en cuestiones políticas. Raúl Gustavo Ferreyra, doctor de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y profesor titular regular de Derecho constitucional en la Facultad de Derecho de la UBA, explica que, según nuestra Constitución, "la tarea del Poder Judicial es política en el sentido de la polis, de la comunidad estatal, pero no, desde luego, partidaria". Su frase, aunque irrefutable desde el punto de vista teórico, desentona un poco con la película de los últimas semanas. Y a decir verdad, de las últimas décadas.
Alvaro Herrero, director de la Asociación por los Derechos Civiles (ADC), estudia este asunto desde hace años. El tema de su tesis de doctorado en Oxford fue cómo la Justicia argentina facilita u obstaculiza las preferencias políticas del Poder Ejecutivo. Para ello, analizó la jurisprudencia de la Corte Suprema durante el período 1983-2005 y, en general, lo que encontró es que las distintas composiciones de la Corte evitaron siempre obstaculizar los objetivos de las políticas del Ejecutivo.
"Una de las cosas que permite el juego de los tiempos políticos es que la Corte no tienen plazos para dictar sentencias y, en instancias inferiores, los plazos no se suelen respetar en ningún fuero", indica Herrero.
¿Por qué la Justicia tiene cada vez más injerencia en cuestiones políticas? Los expertos señalan principalmente dos causas. Una, a la que podríamos calificar como "positiva", es que esto ocurre porque en los últimos treinta años hubo una gran expansión de derechos a partir de la aprobación y puesta en ejercicio de los tratados internacionales en materia de derechos humanos. La otra, la "negativa", es que cuando la Justicia toma preponderancia en la política probablemente sea porque hay problemas para generar acuerdos básicos entre los partidos políticos a los que eligió la sociedad.
"Durante el siglo XXI, el Poder Judicial federal, y también los poderes de los entes autónomos, se muestran mucho más pendientes de la realización de los derechos fundamentales consagrados en la Constitución. El Congreso de la Nación es el primer órgano que la Constitución describe, el teatro de la democracia para legislar y controlar. Innegablemente, en términos de preferencia, debería ser el Congreso el espacio natural para el debate de todas las políticas públicas del Estado, no el Poder Judicial", opina Ferreyra.
Böhmer suele usar en sus clases esta metáfora: dice que la Justicia padece el síndrome de la casa chorizo. "La fachada de las casas chorizo -observa- tienen una estrecha puerta cancel y una ventana al comedor. Cuando ya no hay lugar para estacionar, los moradores convierten la ventana en la puerta del garaje. En la política argentina es parecido, cuando se estrecha el acceso a los derechos por la puerta tradicional de la democracia, y la demanda, por las buenas y por las malas razones, crece, se intenta ingresar a la deliberación pública por canales que no estaban contemplados en la configuración política anterior. Sin embargo, como ni el plano original de la casa ni la práctica de los moradores contemplaba ingresar por la ventana, la cultura de la casa debe ir ajustándose a las nuevas circunstancias. Lo que no pueden hacer los que operan la puerta del garaje es cerrarla del todo ni convertirla en el único modo de ingreso", señala Böhmer.
Que los jueces intervengan en asuntos de políticas públicas que afectan la vida de todos o muchos (como el aborto, la polítia de drogas, la cuestión carcelaria o el cuidado del medioambiente) "no es malo, pero para que ello no sea un hecho aberrante - advierte Herrero-, hay que garantizar la independencia e imparcialidad de los magistrados".

viernes, 8 de junio de 2012

Trucos para buscar mejor en Google

Es posible usar comandos para excluir resultados, especificar un sitio o tener opciones más flexibles a la hora de encontrar algo en el buscador
Por Pablo Gutiérrez | Para LA NACION
 
"Si está en Google es porque a alguien ya le pasó". Esta frase tan escuchada cada vez que buscamos la solución a un problema o duda en Google a veces termina convirtiéndose en un problema para lograr las mejores respuestas por parte del buscador. A pesar de que gran parte de las páginas web que existen se encuentran catalogadas por Google y otros buscadores, su sistema de valoración hace que datos importantes para resolver nuestra búsqueda no siempre estén disponibles a simple vista.
Es común que la respuesta a nuestra consulta no sea tan satisfactoria como deseábamos o que quizás es de una página antigua, lo que no significa que la respuesta no existe; simplemente, que el buscador no es infalible, y a veces necesita una pequeña ayuda nuestra. Para eso, Google nos ofrece una amplia gama de recursos y utilidades para optimizar nuestros resultados.
Con unos simples atajos en la forma de escribir lo que buscamos lograremos conseguir resultados mucho más ajustados a lo que deseamos encontrar, así que a tomar nota:

Las claves y comodines para una búsqueda exitosa

Con tres sencillos trucos vamos a poder resolver problemas relacionados con búsquedas inexactas. A veces el resultado de una frase de varias palabras suele aparecer por separado. Esto sucede porque Google nos devuelve todos los resultados relacionados con cada una de las palabras. Un caso muy común es el de buscar nombres completos o una frase particular. Para esto, las comillas (" ") son el mejor aliado para contener varias palabras y exigir al buscador a que nos muestre sólo las que aparecen en ese orden:


Si lo que queremos es obtener resultados omitiendo alguna palabra asociada a la que necesitamos, utilizamos el símbolo menos ( - ) pegado delante de la palabra que deseamos quitar; de la misma forma, poner el signo más ( + ) obliga a Google a poner resultados en las que esa palabra aparece sí o sí:


A veces nos encontramos con muchos resultados similares de varios sitios, en los cuales además no es fácil encontrar las fuentes originales de eso datos. Como Google posee una tabla de valoración de páginas basada en la popularidad, calidad, originalidad y precisión de sus contenidos, el comodín "OR" usado entre las direcciones de dos páginas web ( www.wikipedia.com OR www.britannica.com ) nos dará como resultado la comparación entre ambas páginas para saber cuál de las dos está mejor valorada por el buscador. El OR se puede usar para palabras también, y así agrupar resultados que contengan una palabra o la otra ( "bizcochuelo de chocolate" OR "bizcochuelo de vainilla" ) , y la virgulilla ( ~ ) para usar palabras de significado similar (según la interpreta la base de datos de Google).

Un resultado con fecha actualizada, más que resultado es un amigo

Otro gran problema al realizar una búsqueda suelen ser los resultados con fechas antiguas y que nos devuelven información desactualizada. En casos como la búsqueda ayuda para reparar un celular o un error al instalar tal programa , esta dificultad nos deja casi sin resultados satisfactorios. Para resolver esto, sólo debemos seleccionar la opción "Más herramientas" en la columna izquierda del buscador y aparecerá como opción, un listado de intervalos de tiempo (hora, día, semana, mes, año) e incluso la posibilidad de ajustar el período a un rango personallizado:


Encontrar contenidos en el sitio exacto

Si lo que necesitamos es encontrar un resultado en un sitio específico, tanto por el nombre como por el tipo de dominio (educativo, comercial, ONG, entre otros), tenemos la posibilidad de acotar la búsqueda sólo a los contenidos de ese espacio utilizando un operador, el cual se compone de una palabra junto a dos puntos ( : ). Entonces, por ejemplo, la combinación " site:www.greenpeace.org " o " site:org " a continuación de la palabra buscada nos devolverá como resultado todos los contenidos relacionados con nuestra palabra dentro de un sitio o de un grupo de sitios.

Sumas, restas, conversiones de moneda, peso y medida

Otro recurso interesante y que siempre que estemos delante de la computadora tendremos a mano, es la modalidad "calculadora-conversor" que posee el buscador. Podemos escribir cualquier tipo de suma, resta, multiplicación o cálculo matemático que deseemos resolver. Incluso hasta podemos obtener una gráfica animada en 3D como resultado de una ecuación como esta que dejamos de ejemplo: sqrt(x*x+y*y)+3*cos(sqrt(x*x+y*y))+5 from -20 to 20 .


Respecto de las conversiones, Google interpreta algunos pedidos de cambio de divisas con preguntas del estilo "10 dólares en pesos argentinos", "hora en tal lugar" para saber la hora actual en una ciudad extranjera, . En la página Google Guide se listan muchos más comandos para refinar las búsquedas y tener resultados más valiosos.