domingo, 14 de octubre de 2012

PRECIPICIO TODAVIA EVITABLE

CRITICA DE UN PERIODISTA POR LO QUE VIO Y VIVIO EN SANTIAGO DEL ESTERO.  SI DAN GANAS DE AGARRARLOS A PATADAS EN EL CULO.

Buenos Aires, 13 de octubre de 2012 - Vengo de Santiago del Estero. Según el modelo de Santiago del Estero, los medios de Santiago del Estero no pueden decir nada que sea crítico del gobierno de Santiago del Estero. Es el imperio del gobernador Gerardo Zamora, un hombre que va y viene de Buenos Aires, casi como quien se toma el colectivo, a bordo del avión de la Gobernación dedicado a emergencias sanitarias.

 En  Santiago del Estero se puede decir lo que se quiera sobre el gobierno nacional. No hay, por ahora, limitaciones: me consta porque me han entrevistado todos los medios santiagueños. No me metí con la provincia porque no soy un conocedor de la provincia, pero sí me enteré de que Gerardo Zamora ha inaugurado un ultra bizarro Museo del Automovilismo. Su pasión es el automovilismo y su berretín es la velocidad. Un Museo en las Termas de Río Hondo a cuya inauguración invitó, pagándole 800.000 pesos, a Susana Giménez, que fue, claro, en su avión privado y se hospedó en el Hotel Amerian, donde el precio de una habitación arranca en 900 pesos por día y está habilitado para una temporada que no dura más de tres meses porque Termas de Río Hondo básicamente funciona en invierno. 

 Éste es un aspecto singular que en la Argentina conecta con la preocupación nacional. Si este modelo de Santiago del Estero, según el cual el Poder Ejecutivo provincial controla de hecho a todos los medios, es el que se quiere aplicar con la llamada “ley de medios”, tarde piaremos.

 Calles, avenidas y puentes de la capital santiagueña están cubiertos por pintadas que dicen (absurdamente, incomprensiblemente), “con la democracia no se jode”. ¡Claro que no se jode con la democracia pero empiecen ustedes por dejar de joder con la democracia! Luego viene la firma de los pintores “Unidos y Organizados”. Y, por supuesto, “Clarín miente”. En una ciudad que tiene dos diarios muy acreditados y establecidos, “El Liberal” y “Nuevo Diario”, ¿cuánta gente compra “Clarín”? No lo sé, pero es una cantidad ínfima, solamente un grupo muy reducido de  dirigentes. Sin embargo, la consigna oficial, con verticalismo y disciplina castrense, ha sido llevada desde Buenos Aires a todo el país. De acuerdo con el nuevo sello oficial “Unidos y Organizados”, ahora viene “el día D”.

¿Será posible que, tal y como van las cosas, el Gobierno sea tan ciego y tan necio de perseverar, absolutamente ajeno a la razonabilidad más elemental, en su alocada marcha rumbo al precipicio

 ©pepeeliaschev Emitido en Radio Mitre

miércoles, 10 de octubre de 2012

FERNANDEZ:MUCHO BLA,BLA Y EL HIJO SIN RECONOCER

Aníbal Fernández sigue sin reconocer a su hija extramatrimonial. Por Carlos Forte.
 
El dato lo dio a conocer revista Noticias en febrero de 2010, pero no causó el efecto esperado. Se trata de la hija extramatrimonial que el hoy senador Aníbal Fernández oculta con todo su esfuerzo. Lo hizo bien, ya que hasta el día de hoy logró que no trascendiera más allá de la portada de la mencionada publicación.

Lo paradójico es que nadie en el gobierno se anime a hablar del tema, teniendo en cuenta que se trata del mismo que lleva adelante la bandera de los derechos humanos, entre ellos el de la "identidad". En realidad, es algo que todos conocen, de acuerdo a los testimonios que pudo recoger en su momento Tribuna de Periodistas, pero que no se puede mencionar en voz alta. Así reveló la trama Noticias hace poco más de dos años.

Tras dos meses de investigación, Noticias pudo certificar con once fuentes —todas cercanas a Fernández, y cuatro de ellas de su entorno más íntimo— lo que se contará en estas páginas. El jefe de Gabinete tiene una hija no reconocida con la funcionaria en cuestión. La chica ya cumplió 14 años y Fernández se resiste a darle su apellido, a pesar a ser el ministro más poderoso del Gobierno que hizo de los derechos humanos su principal bandera. ¿Es aceptable que alguien que ocupa ese destacado cargo, y que ejerció, además, el de ministro de Justicia y Derechos Humanos, le niegue a su hija el derecho a la identidad, uno de los más básicos e importantes que hay?

Las fuentes que corroboraron la información sobre Fernández y su hija extramatrimonial son un estrechísimo ex colaborador de él durante muchos años, un viejo amigo que lo visita al menos dos veces por semana, un ex ministro que lo conoce en detalle por la gestión que compartieron, uno de los hombres que antecedieron a Aníbal en su actual cargo, un conocido referente del peronismo bonaerense, un poderoso ministro con el que tiene trato diario, un colaborador externo de la Jefatura de Gabinete, un diputado cercano a él, un ex jefe de Inteligencia con el que compartió el Gabinete en otros tiempos, uno de los pocos periodistas en los que confía y un operador de la Casa Rosada vinculado al funcionario.

El propio Fernández, consultado sobre su hija no reconocida, le contestó a Noticias en tres oportunidades: “De mi vida privada no voy a hablar”. Y otra fuente clave, el ex marido de la funcionaria de Aníbal, dio una respuesta brutal cuando esta revista lo consultó sobre la verdadera paternidad de la chica, que en los papeles lleva su apellido y no el de Fernández. Ante la pregunta de si ella era hija de Aníbal, el hombre dijo, irritado: “¿Y cuál es el problema si así fuera?”.

TDP intentó lograr la palabra del hoy Senador Nacional, pero nunca logró que este respondiera el cuestionario enviado a su entorno. Tampoco intentó quebrar el silencio oficial sobre el tema, pero no lo logró. "Es un tema del que no se puede hablar, la orden la bajaron en su momento y nadie la deshizo", reveló a este portal un secretario de Estado que suele acompañar a Cristina en sus viajes más importantes.

Como se ve, los proclamados derechos humanos siguen siendo solamente una cuestión propagandística, de la boca para afuera nada más. El problema no es solamente Aníbal Fernández, sino todo el aparato del Estado que lo protege con su cómplice mutismo.

martes, 9 de octubre de 2012

GERARDO ZAMORA y su gabinete fantasma


El periodista Roman Lejtman publicó una nota en el diario de moda El Cronista Comercial con el titulo ¿Gabinete Nacional? Allí se refiere a una serie de paradojas que acontecen en el contexto nacional que debieran ser resueltas por funcionarios designados al efecto, pero que en base a situaciones diversas estos no se encuentran a la altura de los acontecimientos, dejando a la Presidenta mascullando en voz baja, ante la impotencia que producen sus seudos funcionarios.
“Raúl Alfonsín –dice- gobernaba, estaba a cargo, y asumía sus propias decisiones políticas. Tenía un gabinete que funcionaba y podía mantener a solas, en la intimidad de la quinta de Olivos, encuentros secretos con la oposición para encontrar una salida a la presión que ejercían los facciosos sobre todos nosotros.” Como contrapartida de lo acontecido en ese tiempo y mirando la realidad que nos circunda, el autor de la nota deduce que “Cristina Fernández de Kirchner conoce el poder como Alfonsín. Entiende las reglas de juego, y sabe administrar sus presencias y sus silencios. Pero exhibe un problema grave, que complica sus decisiones políticas: no tiene Gabinete.
En Santiago del Estero, salvando las distancias, se observa un panorama bastante similar a lo que ocurre en el escenario nacional. Se observa a un gobernador que está a punto de terminar su segundo mandato –aspirando a un tercero- sin que supiera llamar a conferencias de prensa y cambiar su gabinete ante los insistentes clamores de corrupción generalizada.

Mantiene en su puesto a un Jefe de Gabinete, sin preparación académica que lo coloque a la altura de sus funciones, sospechado hasta el hartazgo de más de un hecho delictivo, incompetente y taimado de escasos recursos discursivos.

Lo mismo ocurre con el Ministro de Gobierno, sin pergaminos para exhibir, pero hoy uno de los hombres más ricos de la provincia, designado en oposición a las leyes de la materia, inhabilitado, buchón de la dictadura e informante del tenebroso Musa Azar, felpudo confeso y permeable a la corruptela que armó “una caja” suficiente para aspirar a la gobernación con o sin la venia de nadie.

Del mismo modo un Ministro de Justicia, que carga consigo las muertes de docenas de personas del penal, registro de la propiedad, rentas, administración, etc. Hoy propietario de casi todo el departamento Rio Hondo de donde es oriundo a través de la apropiación indebida de tierras fiscales, negociados y entuertos de todo tipo que le reporte dinero a sus bolsillos.

Un Ministro de Salud foráneo, que no sabe cuántos muertos trajo la gripe, ni el chagas, ni el dengue. Que mira absorto como se evaden las partidas nacionales y deja vencer vacunas y medicamentos a causa de una impericia que no tiene parangones en el área. Y para no extendernos más de lo debido, alguien tiene que reparar en la ineptitud del Jefe de la Policía, que nunca descubre nada, del Fiscal de Estado que piensa que emulando a Indiana Jones se ocultan sus atropellos y las pingues ganancias por mirar para otro lado cuando hay causas gordas que resolver. Los ladrones de Obras Publicas y Arquitectura que nadie quiere investigar. Los dos gorditos inútiles de Cultura que todavía no saben donde están parados y que andan buscando un manual de funciones después de siete años en el cargo.  Y así de nunca acabar. ¿Cómo hace Zamora para gobernar con ese gabinete?  ¿O es como se anda diciendo que gobierna solo?

“Pero si no hay gabinete, no hay ejecución táctica de la estrategia presidencial. Este es el problema de fondo Ahora, y en el futuro” señala Lejman.

Lo mismo que ocurre por estos pagos, todos lo saben y pocos se atreven a denunciar.

“Ese es un fantasma del Gabinete para esconder su propia mediocridad.
No hace falta mirar la televisión pública, - ni leer el Liberal, Nuevo diario o Canal 7 -para saber que los fantasmas no existen.”

 

domingo, 7 de octubre de 2012

ENRIQUECIMIENTO ILÍCITO


Por Domingo Schiavoni (*)

En su ping pong de anteayer con los estudiantes de la Escuela de Gobierno “John Kennedy” de Harvard, la presidente reabrió las sospechas acerca de su presunto enriquecimiento ilícito en el ejercicio de la función pública. Una estudiante le preguntó cómo justificaba el incremento de su patrimonio a casi ochenta millones de pesos en ocho años. Y la respuesta fue: “No sé de dónde sacás esas cifras, pero no ha sido así. Ha habido denuncias en mi país acerca de estas cuestiones, no sólo para mí sino también para otros funcionarios y la verdad es que la Justicia lo ha determinado. Toda la vida he tenido una determinada posición económica, que no fue desde que llegué a la Presidencia. Todo el mundo sabe que siempre he ejercido la profesión libremente. Mi estudio jurídico era uno de los más grandes y puedo dar cuenta de todos y cada uno de mis bienes y lo he hecho a través de pericias y de cosas que me he visto obligada a hacer como cualquier ciudadana. En cualquier lugar uno es inocente hasta tanto es declarado culpable. (…) Los números que manejás, infórmate bien, no son ésos. Tengo una determinada posición económica que ha sido producto de que he trabajado toda mi vida y he sido una muy exitosa abogada. Ahora soy una exitosa Presidenta también”.

Hay en esta respuesta distintos aspectos para analizar. El primero es la afirmación de que “todo el mundo sabe que siempre he ejercido la profesión libremente. Mi estudio jurídico era uno de los más grandes”. Justamente ocurre lo inverso a lo afirmado, ya que se desconoce todo antecedente laboral de la presidente como abogada. El C.V. oficial publicado por el Senado de la Nación, detalla la siguiente carrera política:

2005 :Senadora Nacional por la provincia de Buenos Aires.

2001- 2005: Senadora Nacional por la provincia de Santa Cruz.

1998: Convencional Provincial Constituyente en la provincia de Santa Cruz.

1997-2001: Diputada Nacional por la provincia de Santa Cruz.

1995-1997: Senadora Nacional por la provincia de Santa Cruz (renuncia a su cargo para asumir como Diputada Nacional)

1995: Diputada Provincial reelecta (renuncia a su cargo para asumir como Senadora Nacional).

1994: Convencional Nacional Constituyente por Santa Cruz.

1993: Diputada Provincial reelecta.

1989: Diputada Provincial en la provincia de Santa Cruz.

Es decir que en los últimos 23 años, CFK fue en forma ininterrumpida legisladora provincial y nacional en dos provincias, Santa Cruz y Buenos Aires. Durante este largo período -y como es obvio- cabe presumir que estuvo dedicada full time a su actividad legislativa y desde el 2007, al ejercicio de la Presidencia. No se advierte entonces ninguna posibilidad fáctica -y tampoco existe información pública- de que mientras era legisladora actuase a la vez como una exitosa abogada y, menos todavía, que fuera la cabeza de “uno de los estudios jurídicos más grandes”. Sus declaraciones juradas patrimoniales durante este largo período tampoco reflejarían ingresos provenientes de la actividad profesional.

Cabe agregar que la convicción de los orígenes supuestamente no “profesionales” de la fortuna personal y común del matrimonio Kirchner era un secreto a voces que circulaba profusamente por los pasillos de ambas cámaras del Congreso Nacional. Y que, incluso antes de que Néstor y Cristina llegaran a los más encumbrados sitiales de la política nacional ya se rumoreaba en esos ambientes que buena parte de esa riqueza se había acumulado en virtud de muy numerosas las ejecuciones de hipotecas inmobiliarias derivadas de la polémica y fatídica “resolución 1.050” del Banco Central, que los Kirchner habrían llevado a cabo desde un estudio jurídico de la ciudad de La Plata, del que no resultaban ser ellos justamente los principales socios. La mayoría de estas ejecuciones, que le permitieron al matrimonio incorporar a su patrimonio un lote considerable de viviendas, tanto en la provincia de Buenos Aires como así también en la entonces Capital Federal, se produjeron en los últimos años de la última dictadura militar y durante los primeros de la restauración democrática de 1983.

Esta situación era bien conocida por el ex presidente de la Nación Raúl Ricardo Alfonsín, según se desprende una curiosa pero no prescripta anécdota. En una de las primeras sesiones del pleno de la Convención Nacional Constituyente de 1994, en la ciudad de Santa Fe, y cuando se trataba la asignación de las dietas para los convencionales, el presidente de la asamblea cedió la palabra al doctor Néstor Kirchner, a la sanción primer convencional por el Partido Justicialista de la provincia de Santa Cruz. El futuro presidente de la Nación mocionó concretamente que las funciones de los reformaciones de la Carta Magna fueran “ad honorem”, teniendo en cuenta “la naturaleza patriótica” de esa “delicada función legislativa”. Cuando un sordo rumor de desaprobación recorrió la sala, incluso dentro de las filas del bloque oficialista (peronista-radical), pidió la palabra el doctor Alfonsín, quien en un discurso memorable que dejó en claro su liderazgo, hizo ver que si bien la mayoría de los convencionales eran legisladores nacionales o provinciales, no podía desatenderse el caso de que muchos de ellos no lo eran y que les resultaría imposible afrontar de su propio peculio los gastos emergentes de su larga estancia en una provincia alejada de sus sitios de origen.

El ex presidente propuso concretamente que la dieta de los convencionales fuera en concreto similar a la de un diputado nacional en funciones (por entonces rondaba los diez mil pesos mensuales), más un “bonus” (también similar al de los legisladores nacionales) en pasajes aéreos o combustible, según el modo de locomoción de cada convencional. Luego de justificar con vasto abundamiento su propuesta, Alfonsín dirigió su mirada al sector izquierdo del hemiciclo de la Universidad Nacional de Santa Fe (donde funcionaba la Convención y sus distintas comisiones), y mirando directamente al doctor Kirchner, que ocupaba su banca en ese sector, dijo textualmente: “Ahora bien, si hay algún señor convencional acaudalado, que quiere resignar ese estipendio, por razones de principios, bien podría donarlo a la esta honorable asamblea reformadora, quien a través de la Presidencia podría disponer su destino.

La moción de Alfonsín fue aprobada con aplausos y ovaciones en toda la sala y votada mayoritariamente por todo los bloques (incluido el FREPASO, el MODIN y los bloques minoritarios o unipersonales de oposición). También votaron en igual sentido, en evidente muestra de disciplina partidaria el doctor Kirchner, y la entonces senadora Cristina Fernández, que -a diferencia de su esposo- solía ocupar un escaño en la primera fila del centro del hemiciclo, junto a Eduardo Alasino (presidente del Bloque Justicialista), Carlos Corach, Rodolfo Barra, Eduardo Duhalde, Ramón Ortega y otros encumbrados dirigentes del “entourage” menemista.


Cabe analizar a continuación si la presidente pudo haber tenido tan exitosa carrera profesional antes de 1989. La realidad es que, en 2003, cuando Néstor y Cristina Kirchner llegaron a la Casa Rosada, reconocieron en sus declaraciones juradas $ 6.851.810. En su declaración correspondiente al 2009, CFK juró tener $ 55.537.290, casi $ 10 millones más que el año anterior. Esto muestra la evolución de su economía ante el gran salto de 2008, cuando su patrimonio creció 158% respecto de la anterior declaración. Y en su última declaración jurada, correspondiente al 2011, reconoció un patrimonio total propio de 39.572.589 pesos y que el ex presidente le dejó como herencia poco más de 31 millones de pesos. Es la mitad de sus propiedades, bienes, sociedades, dinero y deudas. La otra mitad se reparte entre los hijos, Máximo y Florencia, en partes iguales. O sea, un total de 70 millones de pesos, pero de origen propio 40 millones que, con respecto a su mitad de los 7 millones declarados por el matrimonio en el 2003, representan un incremento de mas del 1100%.

Y bien, ¿puede aceptarse que este incremento se originó en una actividad profesional de la cual no hay indicios en ninguna de sus declaraciones juradas como legisladora? Menos creíble sería todavía que este enriquecimiento vertiginoso a partir del 2003 sea el producto del ejercicio de la abogacía antes de 1989, cuando ella no ejercía ningún cargo público. Si bien los honorarios profesionales a veces demoran largos años en cobrarse, estamos hablando de un cuarto de siglo de diferencia, lo que convierte en absurda esta posibilidad. Queda por demás claro, entonces, que el impresionante crecimiento patrimonial de los Kirchner se inicia a partir del 2003 y que no se conectaría en modo alguno con una improbable actividad profesional. Por otra parte, en diciembre del 2009, el Juez Federal Norberto Oyarbide sobreseyó a los Kirchner en la causa en la que se investigaba su presunto enriquecimiento ilícito durante 2008, año en el que su patrimonio declarado se multiplicó como nunca, hasta aumentar 28 millones de pesos. En el fuerte debate que se generó por las discrepancias entre los peritos que intervinieron en el tema, no hubo siquiera una mención a la existencia de ingresos originados en honorarios profesionales.

La respuesta a lo ocurrido en Harvard parece darla el sentido común. La presidente utilizó un evento internacional en una de las principales universidades del mundo para mentir acerca de las causas del crecimiento de su patrimonio. Es que si hubiera dicho la verdad, sería obvio que los supuestos ingresos de su hipotético estudio jurídico jamás fueron declarados ante la AFIP, lo que podría configurar los delitos de falsedad ideológica y evasión impositiva, entre otros. En un país en el cual las instituciones funcionan normalmente, la AFIP ya debería estar reclamándole a la presidente que explique de qué se tratan estos ingresos de su estudio jurídico que no aparecen en ninguna de sus declaraciones juradas. En definitiva, estas afirmaciones hechas en Harvard reabren la puerta para el debate sobre el presunto enriquecimiento ilícito del matrimonio Kirchner. En efecto, ¿por qué CFK no contestó la pregunta ateniéndose a lo expresado en sus declaraciones juradas durante el período de su mayor enriquecimiento, es decir, desde el 2003? De las mismas surgen las supuestas causas de este crecimiento patrimonial, o sea, la compra y venta de inmuebles, la adquisición de terrenos a valores que no existen en el mercado, y una destacable capacidad para hacer rendir los alquileres y los depósitos a plazo fijo. El hecho de que la presidente haya preferido mentir a sostener en un foro internacional las mismas explicaciones que dio en sus declaraciones juradas estaría indicando lo difícil que es defender estas últimas. A todo esto se le suman, además, las conocidas sospechas acerca de su título de abogada, que motivaron varias presentaciones judiciales que no aclararon el tema. El episodio de Harvard recrea entonces una paradoja más de las tantas que caracterizan al kirchnerismo. A partir de que el año pasado la AFIP pasara a controlar el mercado cambiario, este organismo pasó a tener una gravitación inédita en la vida de los argentinos. En el medio de esta enorme presión impositiva, la presidente acaba de decirle al mundo que el crecimiento de su fortuna no coincide con sus declaraciones juradas. En el colmo del doble discurso, respondiendo también en Harvard acerca del cepo cambiario, ella advirtió que los que tengan dólares no declarados van a tener que justificar el origen de los mismos.

(*) Periodista profesional, ex diputado provincial por Santiago del Estero del Partido Justicialista, ex Convencional Nacional Constituyente en 1974 por el Partido Justicialista de Santiago del Estero.

(Fuentes: Archivo General de la Nación, Biblioteca del Congreso de la Nación, Boletín Oficial de la Nación, Registro Notarial de la Nación, Colegio de Abogados de la ciudad de La Plata, diarios La Nación y Clarín de la República Argentina, y diarios The Washington Post, USA Today y New York Times de los Estados Unidos; Consultora Tábano de la ciudad de Buenos Aires)

domingo, 9 de septiembre de 2012

Regina Pacini & Marcelo Torcuato de Alvear: el dandy y la diva del canto.

En 1907, el soltero más codiciado de la Argentina, Marcelo T. de Alvear, se casó con una soprano portuguesa consagrada, Regina Pacini, que dejó el bel canto para seguirlo en su destino de presidente de un país lejano. Hasta que murió, en 1965... Ella llevaba todos los meses un enorme ramo de rosas a la tumba de su marido !!!

Mucha gente se acercó aquel sábado 29 de abril de 1907 a la iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación, construida en 1567 en el Chiado, el barrio céntrico de Lisboa, para ver de cerca una boda que prometía ser fastuosa. Se casaba Regina Pacini, la soprano ligera que era ídolo de los melómanos portugueses desde que, a los 17 años –casi dos décadas antes– había debutado en el Teatro Real de San Carlos, el coliseo operístico de Lisboa.

Lo de Regina había sido debut y consagración: en la sala estaba la reina de Portugal, doña Amalia. Regina cantó La sonámbula, de Vincenzo Bellini, y el teatro se vino abajo. Del novio, en cambio, se sabía poco. Sólo que era un tal Alvear, millonario sudamericano. A las nueve en punto de la mañana se abrieron las puertas de la sacristía y una pareja avanzó hacia el altar. Pero, ante el desconcierto general, quienes aparecieron fueron... una criada y un agente de policía, rojos de vergüenza ante aquella multitud. ¿Qué había pasado? ¿Dónde estaban la prima donna y su novio potentado?

Marcelo Torcuato de Alvear y Regina Pacini se habían casado a las siete de la mañana, cuando la iglesia estaba desierta. Con aquella ceremonia casi clandestina culminaba (o quizás empezaba) una historia de amor que iba a desafiar varios tabúes de la sociedad argentina.

Ella había sido llamada Regina por haber nacido el Día de Reyes de 1871. Vino al mundo en la rúa de Loreto. Era hija de una andaluza, Felicia Quintero, y de un italiano, Pietro Pacini, director escénico del Real de San Carlos y autor de noventa óperas. A los dieciséis años tenía una voz de cristal. Su carrera fue imparable y conquistó todos los baluartes de la lírica: se rindieron al hechizo de su voz el Liceo de Barcelona, la Scala de Milán, la Opera de París. En el Covent Garden de Londres cantó Lucía de Lammermoor con Enrico Caruso. Aunque no fuera muy agraciada, quisieron casarse con ella millonarios y militares rusos, polacos, suecos. A todos les dijo que no, porque quería dedicarse a su carrera, y lo hizo.

El primer Alvear, bisabuelo de Marcelo Torcuato, había llegado a Buenos Aires en el siglo XVIII. Su abuelo, el general Carlos María de Alvear, era héroe de la independencia. Su padre, Torcuato de Alvear, había sido intendente de Buenos Aires durante la primera presidencia del general Julio A. Roca. Marcelo Torcuato, nacido en 1868, era un joven alegre, expansivo, dicharachero. Se recibió de abogado sin problemas. Era aficionado a las parrandas, a las coristas, al goce de la noche. Un auténtico "niño bien". Su fortuna era inmensa. No solamente la que le había legado su padre, sino la que había obtenido de su madre, Elvira Pacheco, hija del general rosista Angel Pacheco. El efectivo de Alvear a comienzos del siglo XX rondaba el millón de pesos. ¡Un millón de pesos del año 1900!

Todo llevaba a Alvear a convertirse en un político de la oligarquía. Sin embargo, en 1890, un grupo de amigos, estudiantes de clase alta, entre los que estaban Carlos Rodríguez Larreta, Ángel Gallardo y Octavio Pico, disconformes con el mediocre gobierno del presidente Miguel Juárez Celman, participaron en la Revolución del Parque, que fue el bautismo de fuego de la naciente Unión Cívica Radical. En esas jornadas de lucha, Marcelo trató al fogoso tribuno Leandro N. Alem y a un político de la parroquia de Balvanera, dieciséis años mayor que Marcelo y que iba a ser importante en su vida: Hipólito Yrigoyen. Alvear quedó marcado por aquella algarada juvenil y, con esa lealtad que le reconocen hasta sus detractores, se convirtió en militante de la nueva causa, lo que le acarreó disgustos, e incluso cárcel.

1889. Uno de los primos de Marcelo (el melómano Diego de Alvear) había escuchado a Regina Pacini en el Solís de Montevideo y le elogió a Marcelo la voz maravillosa de la jovencísima soprano ligera portuguesa. Allí estaba Marcelo en su palco del Politeama. Alto, bien plantado (era un deportista cabal, de la estirpe de los Duggan o los Newbery), con unos bigotes mosqueteriles.

¿Qué sintió Marcelo cuando escuchó a Regina cantar El barbero de Sevilla? Debió de ser algo muy fuerte. Dicen que cada vez que él la escuchaba en un escenario, los ojos se le llenaban de lágrimas. Esa misma noche se enamoró perdidamente. Le mandó varias docenas de rosas rojas y blancas y una pulsera de oro y brillantes. Regina, acostumbrada a los desbordes de sus admiradores, le devolvió la pulsera y partió de regreso a Europa. Pero Marcelo no dejaría escapar esa presa. Para él, viajar a Europa era como ir al café de la esquina. Empezó a recorrer los mejores teatros de Madrid, París, Londres, Montecarlo, Budapest, Odessa, y llenaba los camarines de Regina Pacini con miles y miles de rosas rojas y blancas.

PREJUICIOS DE CLASE

En las fiestas de las embajadas argentinas y en los salones de la aristocracia europea a los que ambos tenían acceso (él por su origen y ella por sus triunfos artísticos), Regina y Marcelo se fueron conociendo, quizás intimaron. En 1901, Regina volvió a Buenos Aires, esta vez para cantar en el teatro San Martín de la calle Esmeralda. En 1903, Marcelo, tras haberla seguido por medio mundo, se declaró y ella le dio el sí, pero puso como condición cantar cuatro años más.

Porque él, como no podía ser de otra manera en aquella época, le exigió que una vez casada dejara de cantar. Cuando finalmente se fijó fecha para la boda, la noticia consternó a la aristocracia argentina. ¡Aquella portuguesa fea y bajita había enganchado al soltero de oro, al mejor partido del país, por el que suspiraban las más bellas herederas, chicas de las familias Peña, Anchorena, Alzaga!

La resistencia sorda de la sociedad porteña a aceptar a la Pacini (extranjera y, lo que era entonces un pecado imperdonable, artista) afloró en su segunda visita, cuando ya Marcelo no ocultaba su amor. Días antes de la boda, quinientas personas de su clase social le enviaron un telegrama al novio pidiéndole que "recapacitara". Marcelo lo recibió durante la despedida de soltero, en París, y se deprimió mucho. La fiesta se convirtió en un velorio. También Felicia estuvo en contra de la boda porque no quería que su hija dejara de cantar. La tirantez entre suegra y yerno duró toda la vida.

La ceremonia secreta en Lisboa fue una bofetada a los prejuicios de clase. Debe pensarse lo que significaba la familia Alvear. Aunque don Torcuato y doña Elvira ya habían muerto, los hermanos de Marcelo (uno de ellos, Carlos, era entonces intendente de Buenos Aires), sus numerosos sobrinos, primos, tíos y tías conformaban la elite social de Buenos Aires, que quedaba así excluida de participar en una ceremonia de alto valor simbólico.

La noche de bodas transcurrió en el Royal Hotel, en Estoril, la ciudad del aire perfumado. La suite nupcial estaba llena de rosas y en el fonógrafo sonaba L’elisir d’amore cantado por Regina. El le hizo un regalo de bodas fabuloso: Coeur Volant, un castillo normando en Versailles, cerca de París. La pareja lo amuebló con refinamiento y lo habitó por largos años. La mejor habitación, con un piano y un atril, era como un teatro en miniatura. Desde entonces, ella cantaría para una sola persona: Marcelo. Los pocos discos que habían registrado su voz, la propia Regina los retiró de circulación. ¿Sacrificó ella su carrera? En todo caso, cantó profesionalmente durante veinte años, y si bien se retiró en su apogeo, tenía 36 años cuando se casó con un Alvear de 39.

Durante cuatro años no pisaron Buenos Aires. El regreso se produjo recién en 1911. Se encontraron con un medio hostil. Un incidente grave se produjo durante la fiesta de bodas de Elvirita de Alvear, en El Talar de Pacheco. Ninguna mujer le hablaba a Regina. Dicen que Marcelo, cuya fama de mujeriego siempre había sido amplia, le dijo a su esposa, indignado: "No te preocupés Regina, que a todas éstas yo les levanté las polleras". Que Alvear fuera así nunca le preocupó a Regina, porque sabía que siempre volvería con ella. Vivieron juntos durante 35 años. No tuvieron hijos, y ella lo acompañó, en las duras y en las maduras.

Fue el general Julio A. Roca quien rompió el cerco social cuando, en una recepción oficial, se acercó a Regina para conversar amablemente con ella. Desde entonces, la guerra contra la "advenediza" se atenuó.

En 1912, Marcelo fue elegido diputado. Su actuación no pasó de discreta. Era entonces muy mal orador (recién en su madurez adquirió la destreza y el gusto de hablar para multitudes). Cuando Hipólito Yrigoyen llegó a la presidencia, en 1916, nombró a Alvear ministro plenipotenciario en París. Secundado por Regina, su desempeño fue brillante: los principales políticos franceses –Raymond Poincaré, Georges Clemenceau– frecuentaban Coeur Volant.

Cuando, en 1922, Yrigoyen designó sucesor –su palabra era orden para la convención radical–, el dedazo del Peludo recayó en Marcelo, algo que muchos no podían creer. Contaba Ramón Columba, taquígrafo parlamentario y caricaturista político, que la gente se decía: ¿Marcelo presidente? Y lanzaban una carcajada. ¿Por qué Yrigoyen eligió a Alvear como su sucesor?

Es cierto que aquél tenía por Marcelo una debilidad personal, y apreciaba su energía y coraje, así como su inclaudicable optimismo. Los historiadores tienen diferentes explicaciones sobre el gesto de Yrigoyen, pero prevalece la idea de que quiso dejar en la Rosada a un hombre leal, y asegurarse de que, en 1928, al término de seis años, le devolviese el poder.

Marcelo parecía predestinado al éxito. Le tocó gobernar durante los años de bonanza que fueron de 1922 a 1928. La Argentina creció a buen ritmo y no hubo grandes conflictos. Fue la última década feliz de una Argentina opulenta. Presidió incontables inauguraciones, recepciones y fiestas. A su lado, Regina fue una primera dama discreta, que apoyó las actividades culturales con entusiasmo.

Infaltable en las funciones del Colón, la pareja presidencial atravesó una época de fermentos creativos. Los jóvenes escritores apreciaban a un presidente que asistía a las lecturas poéticas en el Tortoni, frecuentado por vates vanguardistas como Jorge Luis Borges o comunistas como Raúl González Tuñón. En cuanto a Victoria Ocampo, con quien se dice que Marcelo tuvo un affaire, lo adoraba: lo definió como "un ser inverosímilmente perfecto".

Regina es recordada por una obra en la que se empeñó a fondo, con el pleno apoyo de su marido: la Casa del Teatro, inaugurada en 1938, un lugar para que los teatristas terminen con dignidad su vida. Hoy alberga a 46 pensionistas, incluida la viuda del mago Fu Man Chú.

¿Cuál fue el rol político de Regina? Es difícil decirlo, por el pudor y la discreción que la distinguían. Ella no creó un nuevo Marcelo, aunque la figura de Regina se agigantó durante los últimos diez años de Alvear, cuando la buena fortuna se trocó en infelicidad para el país y en duras pruebas para la pareja. Un biógrafo de Agustín P. Justo cuenta que este general, que fue el ministro de guerra de Alvear, había adquirido su chalet de la avenida Federico Lacroze, en Belgrano, para estar cerca de la que era entonces la residencia de los Alvear, y que frecuentaba cada día la casa del presidente para congraciarse con éste.

La intuición de Regina le decía que había algo tortuoso en la sumisión de Justo, a quien no soportaba. En 1932, el gobierno surgido del golpe de Estado proscribió la candidatura de Alvear para favorecer a Justo. Ya en el gobierno, que ocupó de 1932 a 1938, Agustín P. Justo encarceló a Alvear en Martín García. Entonces afloró la fibra de Regina. Durante el terrible verano del ’33, que Marcelo pasó preso en un barracón de la isla, agobiado por los mosquitos y bañándose en una única canilla con otros centenares de detenidos políticos, Regina cruzó más de cincuenta veces el río en una barca, a veces desafiando furiosos oleajes, para llevar mudas, comida y aliento a su marido.

En 1938, los radicales proclamaron la fórmula Alvear-Mosca, y allí fue Marcelo, enhiesto aunque ya casi setentón, a recorrer el país como un principiante, hostilizado por las patotas conservadoras, la policía brava y algunos radicales yrigoyenistas que lo tachaban de traidor, mientras que ganaba la admiración de muchos argentinos por no claudicar en la lucha contra el fraude, ese flagelo que, finalmente, le birló el triunfo y consagró presidente a Roberto Ortiz.

Alvear había perdido casi toda su fortuna, en parte por su vida de lujos y placeres, en parte porque la política se la había comido. Al morir, le quedaban Villa Regina, su residencia de Mar del Plata (hipotecada); Villa Elvira, en Don Torcuato (la hizo construir en 1942, la bautizó en recuerdo de su madre y sólo vivió allí quince días), un auto Buick ’41 y un capital de 150.000 pesos, cifra ya consumida por la inflación.

El 23 de marzo de 1942, Marcelo, fulminado por una crisis cardíaca, terminó sus días en Don Torcuato. A su lado, la mano en la mano, estaba Regina Pacini.

Ella lo sobrevivió largos años. Se refugió en Villa Elvira. Murió en 1965, a los 95 años. El día 23 de cada mes, Regina iba a la Recoleta y le llevaba a su marido un gran ramo de rosas blancas y rojas. Se sentaba en una sillita en el interior de la bóveda y pasaba largo rato allí. Sus labios se movían, las lágrimas le afloraban a los ojos como si hablara con Marcelo, como si pronunciara palabras de amor.

Fuente: La Nación.

martes, 4 de septiembre de 2012

SINDROME DE HUBIS
¿Qué es "el mal de Hubris" al que se refirió el último jueves el Dr. Nelson Castro?
Mal de Hubris
Se aplicaba en Grecia al héroe que lograba la gloria y "borracho" de éxito se comportaba como un Dios, capaz de cualquier cosa. Es un ego desmedido, una sensación de poseer dones especiales que lo hacen a uno capaz de enfrentarse hasta a los mismos dioses.
El neurólogo Davi Owen analiza la "locura" que provoca el poder. Este neurólogo escribe su libro después de seis años del estudio del cerebro de los líderes políticos y concluye:"el poder intoxica tanto que termina afectando al juicio de los dirigentes". El siquiatra Manuel Franco explica así lo que ocurre con los líderes políticos:"una persona más o menos normal, se mete en política y de repente alcanza el poder o un cargo importante. Internamente tiene un principio de duda sobre su capacidad, pero pronto surge la legión de incondicionales que le facilitan y reconocen su valía. Poco a poco se transforma y empieza a pensar que está ahí por mérito propio. Todo el mundo quiere saludarlo, hablar con él, recibe halagos de todo tipo. Esta es la primera fase. Pronto da un paso más y entra en la "ideación megalomaníaca", cuyos síntomas son la infalibilidad y el creerse insustituible. Entonces comienzan a realizar planes estratégicos para veinte años, obras faraónicas, o a dar conferencias sobre temas que desconocen. Tras un tiempo en el poder, el afectado por este mal, padece lo que sicológicamente se llama "desarrollo paranoide". Todo el que se opone a él o a sus ideas, es un enemigo personal.Puede llegar incluso a la "paranoia o trastorno delirante" que consiste en "sospechar de todo el mundo" que le haga una mínima crítica, y progresivamente se va aislando de la sociedad. Llega un momento en que deja de escuchar, se vuelve imprudente, toma decisiones por su cuenta, sin consultar porque cree que sus ideas son correctas. Aunque finalmente se descubra que son erróneas , nunca reconocerá la equivocación.Se siente llamado por el destino a las grandes hazañas ( le pasó a Bush y a Blair, cuando no planificaron con detalles cómo reemplazarían a Huseim, y no pensaron cómo respondería el ejército iraquí; en la antiguedad otros ejemplos fuerón Nerón, Calígula y otros emperadores; en América Latina, saquen conclusiones.....)
Todo esto se da hasta que cesa en sus funciones o pierde las elecciones, entonces viene el "batacazo" y se desarrolla un cuadro depresivo ante una situación que puede comprender".
Dice el Dr. Franco que es difícil tratar este problema, porque quien lo padece no tiene conciencia de ello.
Síntomas del mal de Hurbis
. Modo mesiánico de comentar los asuntos corrientes y una tendencia a la exaltación.
. Un enfoque personal exagerado (yo) tendiente a la omnipotencia.
. Agitación, imprudencia e impulsividad.
. No son iguales a los demás mortales, se sienten superiores.
. En su vida personal se dotan de lujos y excentricidades y tienen una desmedida preocupación por la imagen.
. Se rodean de funcionarios mediocres.
. El rival debe ser desactivado por cualquier método.
.Construyen una red de espías para controlar a oponentes y aún a los de su propio partido.
.Terminan cayendo en la trampa de su propia política.
.La pérdida del mando o de la popularidad, los lleva a la desolación, la rabia y el rencor.

lunes, 20 de agosto de 2012

 RECONOCIMIENTO DE LA PROFESIÓN DOCENTE.

El profesorado realiza una de las tareas más importantes y necesarias para la sociedad: enseñar a nuestros niños y jóvenes.
Esta labor cada día implica mayor esfuerzo, dedicación y compromiso, sin que tenga el merecido reconocimiento de las Administraciones, las familias y la sociedad.
A continuación recogemos la emotiva carta de gratitud de Albert Camus a su maestro tras haber ganado el Premio Nóbel de Literatura en el año 1953, donde pone de manifiesto la influencia positiva de maestros y profesores en la vida presente y futura de los alumnos/as.
“Querido Monsieur Germain:
He dejado que se apague un poco el ruido que me ha rodeado todos estos días antes de decirle unas palabras con todo mi corazón.Acaban de hacerme un gran honor que yo no he buscado ni solicitado. Cuando me enteré de la noticia mi primer pensamiento, después de mi madre, fue para usted. Sin usted, sin esa mano afectuosa que usted tendió al pequeño niño pobre que yo era, sin sus enseñanzas y su ejemplo, nada de esto hubiera sucedido. Yo no le doy mucha importancia a este tipo de honores, pero al menos ésta es una ocasión para decirle lo que usted ha sido y es siempre para mí y para asegurarle que sus esfuerzos, su trabajo y el corazón generoso que usted pone están siempre vivos en unos de sus pequeños escolares que, a pesar de la edad, no ha dejado de ser su alumno agradecido.
Lo abrazo con todas mis fuerzas,Albert Camus”
DIGNIFICANDO LA PROFESIÓN DOCENTE,
DIGNIFICAMOS LA EDUCACIÓN.