domingo, 30 de marzo de 2025

RECUERDO DE MARIO ARNEDO GALLO CUANDO MURIO SU AMIGO "SOC0" DIAZ Y UN HOMENAJE A LUIS BILLAUD Y A LA ACEQUIA DE LA BELGRANO

  por Dardo Molina Chazarreta

 


“Salavina ¡Ay, Salavina! Quisiera verte otra vez…” escribía el gran músico y poeta, nostálgico y apenado al enterarse de la muerte de su amigo Vinicio Díaz. Mario Arnedo Gallo estaba en la provincia de Buenos Aires, sin posibilidades de poder dar un último adiós al “Soco” Díaz, y su pena tomó forma de zamba.

Mario Arnedo Gallo nació en Santiago del Estero el 15 de Mayo de 1.915. En su época de estudiante vivió en Santa Fe. Luego volvió a Santiago, para años después radicarse en la provincia de Buenos Aires, donde vivió hasta el fin de sus días, aunque siempre volviendo al pago aunque sea por lapsos muy breves.

La zamba Salavina es una de las piezas más valiosas e interpretadas del folclore nacional; su melodía es cautivante y su letra va al monte, sobrevuela el río y vuelve al pequeño poblado.

Villa Salavina es una de las poblaciones más antiguas de la provincia de Santiago del Estero, construida a orillas del Río Dulce y cargada de historia. Para conocer gran parte de esa rica historia, hay que procurar leer La Agonía de los Pueblos, del Dr. Orestes Di Lullo. En el capítulo dedicado a Salavina, nos relata en una prosa sentida la importancia económica, política y cultural que tuviera la Villa Salavina y su decadencia posterior. Cabe agregar que en la actualidad, Salavina no está agonizando y sigue siendo una importante población del sur de nuestra provincia. Mejorando la comunicación vial, seguramente Salavina volverá a florecer totalmente.[1]

CHACARERA DEL CANTOR

Es muy probable que la Chacarera del Cantor fuera compuesta en homenaje o recuerdo de su amigo el Dr. Luis Billaud, como lo sugiere su estribillo: “ Chacarera, chacarera, chacarera de mi flor y mi bombo sumameño recuerdo de Luis Billaud.” Mario Arnedo se juntaba en largas y recordadas veladas con los hermanos Julián “Cachilo” y Vinicio “Soco” Díaz en guitarra y bandoneón, el juez Luis Billaud en el bombo y Sofanor Díaz, en guitarra. También menciona al Dr. Billaud en la chacarera “Ayayitay”: “Vino hay en las penas, sangre en el color y una cruz de palo en el dolor. Ayayitay Luis Billaud.”.

Es el mismo personaje que aparece en una de las dos letras de la chacarera La Mocha: “El doctor Billaud bailaba y al pelo la chacarera, despacito mudanceaba en medio la polvareda”. Una letra es de Oscar Arturo Mazanti (Oscar Cacho Valle) y la otra del Dr. José Antonio Faro Palumbo, sobrino de don A. Chazarreta.-

Con su bombo sumameño se está refiriendo al Pueblo de Sumamao - Departamento de Silípica – donde se festeja a San Esteban (26 de diciembre) una de las manifestaciones más populares de fe, y se caracteriza por una mezcla de rito católico con pagano que fueron introducidas por los aborígenes, donde los promesantes acuden a caballo y al ritmo de los bombos. Me comentó mi amigo e investigador Alberto “Gringo” Bravo de Zamora que el bombo de Billaut lo conserva la esposa de Arnedo Gallo, doña María Susana Insausti. Un dato más que interesante: el Dr. Luis Billaud es autor de la zamba “Agüita chirle”.-

LA DURA VIDA EN CAPITAL

Acequia Belgrano

Arnedo Gallo vivió casi cuatro décadas en Hurlingham, en 1947 llegó con su mujer, y su pequeño hijo Fernando. La familia alquiló una casa sobre la calle Remedios de Escalada, a media cuadra de la estación Hurlingham y al poco tiempo se mudaron a Santa María, una casa quinta que estaba en Solís y Vergara y que ya fue demolida. Era muy grande y tenía muchas habitaciones, medía 40 metros de frente y los fondos llegaban hasta la calle Remedios de Escalada. Por ahí pasaron muchos músicos que gracias al enorme espacio podían tocar hasta la hora que quisieran sin molestar a nadie. Ensayaban y hacían guitarreadas a las que concurrían amigos y familiares.

Seguramente cantaban hasta la madrugada y por el gusto de cantar, como dice la chacarera. Yo soy cantor y disculpen, santiagueñito i' nacido, soy como el viejo quebracho, vivo mejor al descuido.[2]

Como todo provinciano, en especial el santiagueño, la vida en la “Capi” fue siempre dura y difícil. Mario Arnedo no fue la excepción: “Cuando salí de Santiago todo el camino pensaba, que solo con mi ponchito, y mis alpargatas sobraban. Llegando a Buenos Aires, me di cuenta el equívoco, porque a veces no comía y al otro día tampoco, así barajao' el naipe, venía la cosa muy fea, pensando en parar la olla, dentre a cantar chacareras.”[3]

Tuvo que vender el piano para poder pagar el parto en el que nació su hijo Diego[4] No cabe dudas que esa dureza que marca el desarraigo quizás la podía en cierta forma sosegar con su “cantar” porqué como bien lo dice en la zamba “Tristeza santiagueña” … “No es bueno hacerse mal juicio, de quién arrastra un penar, tan sólo el alba comprende cuando un santiagueño se pone a cantar”

La estrofa que dice: “cuando la gente no canta y no nos deja cantar me da ganas de prestarles un corazón de zorzal”  es de una formidable exactitud para quienes hemos tenido la oportunidad de compartir guitarreadas o reuniones –especialmente de amigos- donde no falta uno o varios comensales que ni siquiera vale la pena prestarles un corazón de zorzal.

LA ACEQUIA DE LA BELGRANO

Para Mario Arnedo todo canta…Canta el agua, canta el río, el coyuyo y el crespín (el crespín va rompiendo el silencio sobre amargos senderos de sal -Salavina-zamba) así cantaba un paisano por los pagos de Mailín. “Mi chacarerita mota si me habrás visto “machao”, cuando el diablo anda en el vino por Mailín y Sumamao”[5].

Canta el agua en las acequias el otrora fresco y arbolado paseo, sacude la memoria de los que peinan canas, y también amaga una lágrima furtiva escaparse ante el inevitable cotejo entre pasado y presente. La acequia de la avenida Belgrano fue una sorprendente obra de ingeniería que dio origen a la agricultura de riego. Nuestra “acequia principal”, como se la llamó primitivamente por ser única y la de mayor caudal, al servicio de “chacras y sementeras”, fue centro de interés económico, político, social y religioso de la ciudad, desde los albores de su existencia.[6]  

Adalberto Mario Raúl Arnedo Gallo, fallecio el 22 de noviembre de 2.001 a los 83 años.-



[1] Extraído de una nota de Cristian Ramón Verduc

[2] pelusitas de totora- chacarera

[3]la yuya- chacarera.

[4] Músico es bajo del conjunto Divididos

[5] Cuando el diablo anda en el vino-chacarera).

[6] Sara Díaz de Raed, en su libro “Monumentos y Lugares Históricos de Santiago del Estero”,

viernes, 28 de marzo de 2025

LOS GENIOS SEGUN JAIME BAYLY

 


Hace muchos años, allá por 1982, un joven alto, delgado, de barba negra y mirada penetrante de intelectual, se presentó en un periódico conservador en el centro de Lima, “La Prensa”, y pidió trabajo. Dijo que se llamaba Álvaro Vargas Llosa, era el hijo mayor del famoso escritor y había abandonado sus estudios en la universidad de Princeton, en Nueva Jersey, porque quería ser periodista y escritor, como su padre. También dijo que era de izquierda y simpatizaba con la revolución sandinista y la revolución cubana. El director del periódico lo fichó de inmediato.
Contrariado porque su hijo mayor había suspendido sus estudios en Princeton, una de las mejores universidades del mundo, Mario Vargas Llosa le exigió que se retirase de la casa familiar en Barranco, Lima, y volviese de inmediato a Nueva Jersey para reanudar su vida académica. Álvaro se negó a seguir estudiando. Después de vivir unas semanas en casa del pintor Fernando de Szyszlo, se mudó al apartamento en el centro de Lima de un fotógrafo del periódico, Jorge Seoane, Coco Seoane. Siendo Coco homosexual y Álvaro heterosexual, encontraron la manera de cohabitar sin intercambiar besos ni caricias.
Álvaro era extraordinariamente inteligente, aún más que su padre, y hacía gala de una prosa lúcida y aguerrida cuando escribía editoriales en el periódico. Yo era columnista de ese diario. No tardamos en hacernos amigos. Curiosamente, ambos decíamos estar enamorados de la actriz Brooke Shields: Álvaro la había conocido en el campus de Princeton, yo solo la había visto en sus películas.
Por esos días Álvaro me contó que su padre estaba en Lima y lo había citado a conversar en un parque de Miraflores. No sabía si debía reunirse con él. Mario era estricto: si su hijo quería disfrutar de su protección económica, debía retomar sus estudios en Princeton y abandonar la bohemia periodística en Lima. Por su parte, Álvaro era porfiado: quería ser un periodista, y decía que eso no se aprendía en Princeton ni en ninguna universidad, sino en la vibrante redacción de un periódico como “La Prensa”. Como Mario, en su juventud, había sido reportero de un periódico y luego jefe de noticias de una radio, temía que el ejercicio del periodismo hundiera en la mediocridad intelectual y la ruina económica a su hijo mayor, que, de sus tres hijos, era ciertamente quien más se le parecía, por su curiosidad intelectual, su pasión por la política y su familiaridad con las ideas, las palabras y las historias.
Álvaro salió una tarde del periódico, tras decirme que se reuniría con su padre donde este lo había citado: no en la casa familiar de Barranco, ni en la del pintor de Szyszlo en San Isidro, sino en un parque de Miraflores. Le aconsejé que hablase con su padre, tal vez porque yo no hablaba con mi padre, a quien no quería ver más. Unas horas después, Álvaro regresó al periódico ofuscado, tembloroso y con el ojo morado. Me dijo que su padre y él habían discutido acaloradamente en el parque, que él se había negado a volver a Princeton y que Mario, en un momento de amargura y frustración, le había dado un puñetazo.
Recordé entonces que seis años atrás, en 1976, en un teatro de la capital mexicana, Vargas Llosa le había dado una trompada a Gabriel García Márquez, dejándolo nocaut, inconsciente, con el ojo morado, después de decirle:
-Esto es por lo que le hiciste a Patricia.
Yo había leído los libros de Vargas Llosa. Sus mejores novelas me parecían “Conversación en La Catedral” y “La guerra del fin del mundo”. Sabía que había tenido un padre, Ernesto Vargas, que lo insultaba y le pegaba, como hizo mi padre conmigo. Sabía que había aprendido a pelear a golpes en el colegio militar: mi padre amenazó con meterme en ese colegio, pero no lo hizo. Sabía por qué le había pegado a su hijo Álvaro, por no volver a la universidad de Princeton, pero no por qué le había dado una trompada a García Márquez. Por supuesto, se lo pregunté a Álvaro, quien me dijo, sin entrar en detalles, replegándose, ensimismándose, que Gabo le había hecho una cosa muy fea a Mario y por eso Mario lo había derribado de un puñetazo en un evento público en el DF.
También se lo pregunté, en aquellos años, a un periodista peruano de origen vasco, Francisco Igartua, Paco Igartua, director de la revista “Oiga”, donde yo colaboraba como columnista, tras la quiebra del diario “La Prensa”. De bigotes y con ponchos de colores que le daban un aire sacerdotal, Igartua era un periodista culto, valeroso, insobornable. Había estado con Vargas Llosa, en el teatro de la capital mexicana, en febrero de 1976, cuando este le dio el puñetazo a García Márquez. Luego del incidente, cenó esa misma noche con Mario y Patricia Llosa, la esposa del escritor. Paco Igartua creía saber qué había pasado entre los dos talentosos escritores para que uno hubiese acusado al otro de traidor, dándole a continuación un derechazo fulminante. Paco Igartua me contó su versión, que en cierto modo reivindicaba el honor de Vargas Llosa y dejaba mal parado a García Márquez.
Yo tenía entonces solo dos versiones, y ambas se parecían bastante: la de Paco Igartua y la de Álvaro. Conocía ya a Vargas Llosa, pero no me atrevía a preguntarle por qué se había peleado con Gabo. Se lo mencioné tímidamente una vez, a mediados de los ochenta, en su auto BMW dorado, manejando por las playas de Paracas, al sur de Lima, pero sonrió con gran elegancia y me dijo que no hablaría nunca de ese tema, que eso debían averiguarlo sus biógrafos, y enseguida me contó que García Márquez había enfermado de cáncer. Unos años después, entrevisté a Patricia Llosa en la televisión, pero no encontré valor para preguntarle por qué su esposo le había pegado a García Márquez y por qué eran enemigos irreconciliables desde entonces. No quise incomodar a Patricia, una señora elegante y reservada, que ya bastante se arriesgó dándome una entrevista en la televisión.
A García Márquez lo conocí unos años más tarde, en Washington DC, cuando Clinton era presidente. Clinton había leído varias novelas de Gabo y era capaz de citar párrafos de memoria. Con frecuencia invitaba a cenar a Gabo y a Carlos Fuentes, que hacía de traductor, porque Gabo no hablaba en inglés, aunque había tratado de aprenderlo en Londres. Me lo presentó un amigo, César Gaviria, expresidente colombiano, un político raro, sensible al arte, a la cultura, a las novelas. Cuando le pregunté a Gabo, en un aparte, por qué se había peleado con Vargas Llosa, sonrió con aires de mago magnánimo y me dijo:
-Yo no me peleé con él. Él se peleó conmigo.
Luego le pregunté cuál había sido el origen de la pelea. Astuto, evasivo, encantador, me dijo que había comprado mi novela “No se lo digas a nadie” en una librería en París y le había gustado mucho. Nos reímos. Después me sugirió que hablase con sus amigos, porque él no me diría nada. Le tomé la palabra. Invité a mi programa de entrevistas en Miami, todos los gastos pagados, incluyendo hotel cinco estrellas y limusina, a algunos de sus mejores amigos, tres escritores de gran talento: el colombiano afincado en el DF, Álvaro Mutis; el profesor argentino en Nueva Jersey, Tomás Eloy Martínez; y el colombiano itinerante, varias veces embajador de su país, Plinio Apuleyo Mendoza. A los tres los leí, los entrevisté en la televisión y después, en el hotel, tomando unos tragos, les pregunté, off the record, por qué Vargas Llosa le había pegado a García Márquez en 1976, dando por terminada una amistad que había sido legendaria, una amistad que duró nueve años, una amistad que los tuvo casi como vecinos en Barcelona, pues vivían a una cuadra de distancia, y que hizo de Gabo el padrino de Gonzalo Vargas Llosa, el segundo hijo de Mario y Patricia. Escuchando las versiones de Mutis, de Tomás Eloy y de Plinio, que no siempre coincidían, pero que dejaban bien parado a García Márquez, empecé a armar el rompecabezas.
También me ayudó conversar con el gran escritor chileno Jorge Edwards, quien, como Plinio Apuleyo Mendoza, había obrado el milagro de seguir siendo amigo de Mario y de Gabo al mismo tiempo, sin que ninguno desconfiara de él ni lo acusara de desleal: a Edwards lo invité a mi programa de televisión en Miami y después escuché su versión caballerosa y diplomática sobre el pleito entre los genios literarios, una cuidadosa narración que me obsequió tanto en el vestíbulo de un hotel en Miami, como en el restaurante de un hotel en Santiago de Chile, donde cenamos tiempo después.
Fue entonces, hace veinticinco años, cuando comprendí que estaba fatalmente condenado a escribir una novela sobre los tiempos gloriosos en que Vargas Llosa y García Márquez fueron amigos, vecinos y compadres, mucho antes de que ambos ganaran el premio Nobel, y sobre las circunstancias íntimas que envenenaron aquella relación que parecía inquebrantable y dieron origen al puñetazo que Mario le dio a Gabo, dejándolo nocaut y sepultando para siempre la amistad, pues nunca más se vieron ni se hablaron, a pesar de los esfuerzos de su agente literaria Carmen Balcells para reconciliarlos.
La novela se titula “Los genios” y saldrá en los próximos días en España y América, editada por Galaxia Gutenberg. En ella he armado por fin el rompecabezas, he postulado mi visión literaria de los años en que los genios fueron amigos, he descrito los hechos más o menos íntimos que Vargas Llosa entendió como una traición y he tratado de explicar por qué se jodió lo que nunca debió joderse: la amistad entre los genios.

lunes, 17 de marzo de 2025

LA SITUACIÓN ARGENTINA SEGÚN EL WASHINGTON POST

 



La Argentina tiene el problema más serio del mundo. Ningún país podría encontrarse en su camino con una dificultad mayor. Demás naciones pueden tener inconvenientes de distinta índole, pero ninguna padece el nivel dilema que tienen los argentinos: el país se angustia por lo que prefiere.

No hay drama mayor para una nación. Vivir en permanente frustración por lo que no son otra cosa que las consecuencias de sus preferencias constituyen una encerrona de la cual es muy difícil salir. La Argentina no tiene un problema económico o social o político. Tiene un problema médico; un problema de orden psicológico profundo que le impide resolver lo que no son otra cosa que los efectos de esa causa madre.

Que un país viva en conflicto por lo que son las consecuencias de sus preferencias libres, constituye una dificultad de tal magnitud que, sinceramente, no sé si la cuestión tiene solución.

Pues bien, ¿y cuál es esa maldita preferencia?, ¿qué es lo que los argentinos secretamente prefieren y contra lo que luego se enojan cuando efectivamente esa preferencia se materializa? Esa preferencia no es otra que la pobreza: los argentinos prefieren la pobreza. Por supuesto no van a admitirlo a viva voz. De hecho, viven enojados contra la pobreza. O al menos eso dicen.

Porque lo que en realidad les ocurre en materia de “enojos” es algo bien distinto. Si uno analiza las corrientes que imperan consciente o inconscientemente en el espíritu argentino verá que lo que mayoritariamente sobresale, lo que culturalmente predomina, es una oposición a la riqueza.

En efecto, el argentino está en guerra contra la riqueza. La corriente mayoritaria que emerge desde las entrañas más profundas de la cultura nacional consiste en una resistencia impenetrable contra la riqueza, contra la idea de ser rico.

El Papa Francisco es quien mejor ha expresado la esencia de esa corriente con su frase “la riqueza es el estiércol del diablo”. Quizás no haya un resumen más perfecto de la morfología social que distingue a los argentinos que esas palabras de Bergoglio. La riqueza es un pecado.

Sin embargo, en un retorcimiento que complica aún más el problema, es un determinado tipo de riqueza y un determinado tipo de rico el que el argentino desdeña y por el que siente un profundo asco. La riqueza que los argentinos repugnan es la que se produce como fruto del éxito lícito. Paralelamente entonces al tipo de “rico” que el argentino odia es al que obtuvo su riqueza por la vía del triunfo en la vida laboral legal.

Contrariamente, no se observan condenas firmes contra los que, incluso obscenamente, pavonean la riqueza que hicieron como consecuencia de actividades ilícitas, provengan ellas de la corrupción pública (funcionarios ladrones, sindicalistas mafiosos) o de actividades delictivas “privadas” como los narcotraficantes o los delincuentes comunes. 

El prototipo del argentino que es resistido socialmente (“resistido” viene de “resentimiento”) es aquel que tuvo éxito material en la vida por la vía del trabajo lícito. Es ése el que defeca el “estiércol” del diablo”.

Por lo tanto, a ese personaje hay que bajarlo de donde está y, por supuesto, no es un modelo a imitar o a emular sino un arquetipo al que envidiar, maldecir y destruir.

Obviamente la persecución y eventual destrucción de los que generan riqueza hace que no se genere riqueza (es una perogrullada, pero en la Argentina parecería necesario aclararlo) y al no generarse riqueza, se obtiene pobreza.

Parecería que, siguiendo un silogismo normal, los argentinos deberían estar felices porque finalmente consiguieron lo que buscaban: derrotar la riqueza, destruir al rico y materializar la pobreza (que, siguiendo, a su vez, el razonamiento del Papa debería ser el estado de gracia más cristalino del ser humano por ser el opuesto al “estiércol del diablo”). Pero no. Cuando llegan a lo que debería ser su éxtasis, estallan en queja y buscan a más ricos a quienes ir a robarles lo que les queda por la vía de entronizar gobiernos que expolian con impuestos confiscatorios la riqueza lícita generada por otros.

Parecería que lo que los argentinos buscan, finalmente, es una pobreza tolerable igualmente distribuida. Es decir, una pobreza “hasta ahí”, igual para todos. (Excepto para aquellos “ricos” a los cuales los argentinos no resisten –es decir, no tienen “resentimiento” contra ellos- como los funcionarios corruptos -que dicen que vienen a sacarle a unos lo que ganaron “injustamente” a costa de otros- los sindicalistas mafiosos, los que “encontraron un curro o un yeite” -el típico “vivo” argentino que “le encontró la vuelta”- u otros personajes del submundo ilegal respecto de los cuales el argentino no muestra un nivel de ofensa ostensible)

Como se ve, la profundidad de la enfermedad sociológica del país es de tal dimensión que las dudas sobre su verdadera solución son muy grandes. El nivel de deterioro mental masivo que sufre el país implica un retorcimiento tal de los valores constructivos de la vida pacífica y progresista que uno duda seriamente de que tal extravío tenga vuelta atrás.

El enamoramiento del pobrismo ha llevado a la Argentina a ser una sociedad completamente conflictuada, encerrada en una encrucijada de la que le será muy difícil salir. Vivir en queja por las consecuencias que trae lo que se venera representa un problema de una complejidad tal que las soluciones no vendrán de la aplicación de tal o cual programa económico sino de un proceso de introspección que lleve a cada argentino a darse cuenta del nivel de contradicción en el que vive.

Mientras ese complejo severo no sea removido del alma argentina, el país no tendrá solución. Nadie vivirá mejor, venerando vivir peor. Y si se considera que vivir monacalmente es mejor que vivir en la abundancia, los argentinos deberían renunciar a la abundancia y acostumbrarse a los límites materiales de la vida monacal.

lunes, 17 de febrero de 2025

LAS MALAS MAÑAS DE LA JUSTICIA SANTIAGUEÑA


Estas cosas pasan a diario en el ámbito del Poder Judicial. Por mas que se denuncia, hacen oídos sordos a las quejas de abogados y justiciables. Después reniegan y se ofenden cuando se les pide la Intervención, pero ese es el camino...


Foto de la Revista La Columna en donde se reproduce esta presentación

Señor Presidente de la Sala de Superintendencia del                                                        
Excmo. Superior Tribunal de Justicia
V___/____E:


Antenor Ramón Ferreyra, abogado, M.P. 0709, con domicilio procesal en Casillero Nº 369 (antenorferreyra@gmail.com -3856887537), respetuosamente presentado, a la Excma. Sala digo:

I- TURNOS PARA ABOGADOS: 
El maltratado ejercicio profesional comienza con la necesidad de solicitar turnos por ante cada organismo judicial para consultar expedientes en trámite.
Tenemos las siguientes dificultades:
a- Cuando solicitamos un turno, el mismo se nos concede después de por lo menos 15 días, razón por la que muchas veces se nos vencen plazos (por ejemplo para concretar alegatos de bien probados). Es necesario procurar que los turnos se concedan con plazos más breves.
b- Los turnos se nos conceden para distintos días, lo que nos obliga a concurrir diariamente a tribunales, aumentando innecesariamente la aglomeración y el tránsito de personas por ante los organismos judiciales. Por ejemplo un organismo nos da turno a las 9:00 hrs y otro organismo nos da turno para el mismo día a las 12:00 hrs, generándonos una enorme pérdida de tiempo o de una mañana entera.  Los médicos y los sanatorios nos consultan que día podemos concurrir antes de darnos el turno, los abogados podríamos elegir un día para sacar los turnos en los distintos organismos, y así evitar tener que asistir diariamente y perder mañanas enteras en trámites 

II- ATENCIÓN EN LAS MESAS DE ENTRADAS: Si bien se que la disposición es no atender sin turnos, el sentido común nos debería indicar (aunque sé que es el sentido menos conocido y usado) que los empleados de la mesa de entradas atienda a los abogados aun sin turno cuando no hay nadie esperando a ser atendido. Se da la circunstancia que hay juzgados que pasan la mañana entera sin atender a nadie y se niegan a recibir a los profesionales con el argumento de que no tenemos turno. La norma debería ser que la atención con turno es preferencial,  y que seremos atendidos solo si no hay otros colegas con turno esperando. Es ridículo que no nos atienda cuando no hay nadie para atender. Creo que tengo derecho a pedir que se le sugiera utilizar el sentido común a los magistrados, para orientar a los empleados de mesa de entrada.

III-RECEPCIÓN DE LA DOCUMENTACIÓN ORIGINAL: Utilizar la presentación virtual de escritos y documentos no elimina el papel en el poder judicial, dado que los empleados tienen que imprimir lo que se presenta digitalmente y eso se agrega y se cose al expediente judicial (Encima no les proveen hojas a los organismos). Es decir que los empleados judiciales hoy tienen una recarga mayúscula de trabajo imprimiendo y agregado los escritos, que siempre han recibido directamente de las mesas de entradas. Una gran dificultad se suscita con aquellos jueces o juzgados que se niegan a recibir la documentación original y que requieren que se la presente de manera virtual (como Civil II de La Banda). Como sabe el juez que la documentación escaneada ¿Es original?
 
Hay diferentes criterios según los juzgados, lo que nos provoca estar permanentemente desorientados: Algunos jueces reciben los escritos digitales sin firma, otros exigen que estén firmados; algunos reciben la demanda y las copias para traslado después que se ha presentado digitalmente (criterio saludable), otros se niegan a recibir.

En todas las jurisdicciones del país se reúnen las cámaras en plenario y unifican criterios. Como en esta provincia hace largos años no hay plenarios, considero que esa misma Sala de Superintendencia debería procurar que exista un criterio uniforme en los organismos judiciales de toda la provincia y de todos los fueros.

IV- HORARIO PARA LA PRESENTACION DE ESCRITOS:   La actual disposición es que solo podemos presentar escritos hasta las 17:00 hrs. (era época de pandemia) Si tenemos que trajinar toda la mañana, tenemos que andar a las corridas para abrir el estudio solo para subir escritos, siendo que es de público y notorio conocimiento que los estudios jurídicos trabajan a la tarde. Es entonces necesario que se nos permita presentar escritos hasta las 21:00 hrs, aunque le den recepción formal al día siguiente los que ingresen después de las 13:00 hrs.
 Saludo al señor Presidente con mi consideración más distinguida.

Antenor Ramón Ferreyra,
               abogado

martes, 11 de febrero de 2025

Erasmo de Rotterdam. Elogio de la Estupidez [1509]



Marco Teórico y Contexto Histórico

 El Elogio de la Estupidez (Stultitiae Laus ), escrito por Erasmo de Rotterdam en 1509, es una obra satírica y filosófica que combina humor, crítica social y reflexión humanista para explorar el papel de la estupidez en la vida humana. Escrita originalmente en latín, esta obra fue compuesta como un ejercicio literario durante un viaje desde Italia a Inglaterra y rápidamente se convirtió en uno de los textos más influyentes del Renacimiento.

El contexto histórico e intelectual de la obra está marcado por el período de transición entre la Edad Media y el Renacimiento, un tiempo de renovación cultural, científica y religiosa en Europa. Erasmo, considerado el "Príncipe de los Humanistas", utilizó su ingenio y erudición para criticar las instituciones políticas, religiosas y sociales de su época, especialmente la Iglesia Católica, cuya corrupción y excesos eran evidentes en el siglo XVI. A través de la voz ficticia de la diosa Estupidez (Moria), Erasmo ofrece una sátira mordaz pero sutil que desafía las normas establecidas sin caer en la confrontación directa.

La obra también refleja el espíritu del humanismo renacentista, que enfatizaba el valor del individuo, la razón crítica y el estudio de los clásicos griegos y romanos. Sin embargo, Erasmo adopta un tono irónico y paródico, utilizando la figura de la estupidez para revelar las contradicciones y absurdidades de la sociedad de su tiempo.

Análisis de los Principios Fundamentales

1. La Voz de la Estupidez: Una Perspectiva Irónica

Uno de los conceptos centrales del Elogio de la Estupidez es el uso de la voz de la Estupidez como narradora principal. Erasmo personifica a la estupidez como una diosa llamada Moria, quien elogia su propia influencia en la vida humana. Este recurso literario permite al autor expresar críticas profundas de manera indirecta, utilizando el humor y la ironía para abordar temas delicados.

Por ejemplo:

Autocensura : Al atribuir las ideas críticas a la Estupidez, Erasmo evita ser acusado de herejía o subversión directa.

Perspectiva paradójica : Moria argumenta que la estupidez es esencial para la felicidad humana, ya que la mayoría de las personas viven en un estado de ignorancia autoimpuesta y encuentran consuelo en ella.

Crítica social : A través de Moria, Erasmo critica figuras de poder, como los teólogos escolásticos, los príncipes y los comerciantes, mostrando cómo su comportamiento a menudo es absurdo o hipócrita.

Conclusión: La voz de la Estupidez no solo es un recurso literario ingenioso, sino también una herramienta crítica que permite a Erasmo explorar temas complejos sin comprometerse directamente.

"La Estupidez, como narradora, revela verdades incómodas bajo el disfraz de la ironía."

Este principio subraya cómo Erasmo utiliza la sátira como un medio para la crítica social y política.

2. Crítica a la Iglesia y la Religión Institucionalizada

Otro aspecto clave del análisis es la atención a la crítica de Erasmo a la Iglesia Católica , que ocupa un lugar central en el Elogio de la Estupidez . Aunque Erasmo era un hombre profundamente religioso, su obra expone los excesos y contradicciones de la Iglesia de su tiempo, anticipándose a las reformas protestantes lideradas por Martín Lutero.

Por ejemplo:

Teología escolástica : Moria ridiculiza a los teólogos escolásticos, quienes pasan su tiempo debatiendo temas abstractos e irrelevantes en lugar de centrarse en la fe y la moralidad.

Clero corrupto : Se burla de los obispos y cardenales que viven en lujo y ostentación, alejados de los ideales de pobreza y humildad predicados por Cristo.

Prácticas supersticiosas : Critica las indulgencias, las reliquias falsas y otras prácticas que explotaban la ignorancia y la credulidad de los fieles.

Conclusión: Aunque Erasmo no buscaba romper con la Iglesia, sus críticas contribuyeron a crear un ambiente propicio para la Reforma Protestante, al destacar la necesidad de una reforma interna.

"La crítica de Erasmo a la Iglesia anticipó muchas de las preocupaciones que llevaron a la Reforma."

Este enfoque muestra cómo Erasmo interpreta la religión como un fenómeno humano susceptible de corrupción y exceso.

3. La Felicidad Humana y la Estupidez Autoimpuesta

Un elemento distintivo del análisis es la atención al tema de la felicidad humana y el papel de la estupidez en ella. Erasmo sugiere que la mayoría de las personas viven en un estado de ignorancia autoimpuesta, lo que les permite encontrar consuelo y satisfacción en un mundo lleno de incertidumbre y sufrimiento.

Por ejemplo:

Ignorancia como felicidad : Moria argumenta que la ignorancia protege a las personas de la ansiedad y el pesimismo que acompañan al conocimiento profundo.

Ridículo de la sabiduría : Los filósofos y sabios son retratados como infelices y marginados, incapaces de disfrutar de los placeres simples de la vida.

Consuelo religioso : La fe, según Moria, es una forma de estupidez que proporciona esperanza y paz interior, incluso si carece de fundamentos racionales.

Conclusión: Erasmo no glorifica la estupidez en sí misma, sino que destaca cómo las ilusiones y creencias compartidas permiten a las personas vivir en armonía y felicidad.

"La estupidez autoimpuesta es una condición necesaria para la felicidad humana en un mundo imperfecto."

Este principio resalta cómo Erasmo interpreta la ignorancia como un mecanismo de adaptación psicológica.

4. Sátira y Humanismo: Una Reflexión sobre la Condición Humana

El libro dedica especial atención al uso de la sátira como herramienta humanista para explorar la condición humana. Erasmo combina elementos de la tradición clásica, como el diálogo socrático y la sátira de Luciano, con un enfoque renacentista en la dignidad y el potencial del ser humano.

Por ejemplo:

Influencia clásica : La obra está inspirada en el estilo satírico de Luciano de Samosata, quien también utilizó la ironía para criticar las costumbres y creencias de su tiempo.

Humanismo renacentista : A pesar de su tono irónico, Erasmo defiende valores humanistas como la educación, la tolerancia y la reforma moral.

Reflexión ética : A través de la sátira, Erasmo invita al lector a reflexionar sobre temas como la vanidad, la ambición y la búsqueda de la verdad.

Conclusión: El Elogio de la Estupidez no es solo una obra humorística, sino también una meditación profunda sobre la naturaleza humana y la necesidad de equilibrar la razón con la empatía.

"La sátira de Erasmo es un espejo que refleja tanto la grandeza como las debilidades de la condición humana."

Este enfoque muestra cómo Erasmo interpreta la sátira como un medio para la reflexión ética y filosófica.

 

5. Relevancia Contemporánea: Erasmo en el Mundo Moderno

Finalmente, el Elogio de la Estupidez aborda la relevancia contemporánea de las ideas de Erasmo, destacando cómo su crítica a la sociedad y su enfoque humanista siguen siendo aplicables en el mundo actual.

Por ejemplo:

Crítica a la hipocresía: Las observaciones de Erasmo sobre la corrupción y la hipocresía en las instituciones de poder tienen resonancia en debates modernos sobre política y religión.

 

Educación humanista : Su defensa de la educación y el pensamiento crítico sigue siendo relevante en un mundo donde la información y la desinformación coexisten.

Humor y crítica social : El uso del humor como herramienta crítica ha sido adoptado por figuras modernas como los satíricos políticos y los caricaturistas.

Conclusión: Erasmo es un puente entre el Renacimiento y el mundo moderno, cuyas ideas siguen inspirando debates sobre ética, educación y reforma social.

"El Elogio de la Estupidez es una obra eterna que nos recuerda la importancia de la crítica constructiva y la reflexión humanista."

Este principio subraya cómo Erasmo interpreta la sátira como una fuerza activa en la cultura y la sociedad.

Críticas y Debates Interpretativos

Seriedad vs. Parodia

¿Es el Elogio de la Estupidez una obra seria o simplemente una parodia?

→ Réplica : Es ambas cosas; utiliza el humor para transmitir críticas profundas sobre la sociedad y la condición humana.

Religión vs. Razón

¿Cómo puede reconciliarse la crítica de Erasmo a la Iglesia con su fe personal?

→ Réplica : Erasmo buscaba reformar la Iglesia desde dentro, defendiendo una fe basada en la simplicidad y la moralidad.

Relevancia Contemporánea

¿Qué aporta el Elogio de la Estupidez a debates actuales sobre política, religión y educación?

→ Réplica : Ofrece una perspectiva histórica y filosófica sobre la naturaleza humana y la necesidad de reforma moral.

Descripción: ❓Cuestiones Abiertas en Literatura y Cultura

Identidad Cultural : ¿Cómo puede Erasmo ayudarnos a entender la identidad cultural del Renacimiento?

Diálogo Intercultural : ¿Qué lecciones ofrece el Elogio de la Estupidez para el diálogo entre diferentes culturas y tradiciones?

Educación Moderna : ¿Cómo puede la enseñanza de Erasmo contribuir a la formación de ciudadanos críticos y reflexivos?

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miércoles, 5 de febrero de 2025

REFLECCIONES DEL FILOSOFO LING YU TANG

 

            


Tu ya no tienes muchos años para vivir, y además no podrás llevarte nada cuando te vayas, por lo cual debes ser ahorrativo pero sin sacrificar tu bienestar.

*Gasta el dinero que deba ser gastado, disfruta lo que deba ser disfrutado, y dona lo que te sea posible.

*No te preocupes por lo que pasará cuando te hayas ido, porque cuando te vuelvas polvo, no sentirás si te alaban o te critican, si te visitan al cementerio o te olvidan.

*El tiempo para disfrutar la vida es este momento, y los bienes que tan difícilmente ganaste debes gozarlos.

*No te preocupes mucho por tus hijos, porque ellos tendrán su propio destino y encontrarán su propio camino.

*Cuida, en especial a tus nietos, ámalos, consiéntelos, y también trata de disfrutarlos mientras puedas.

 

*La vida debe tener más cosas que trabajar desde la cuna hasta la tumba.

*Despiértate diariamente a disfrutar un día más de vida sin peleas con nadie ni rencores. *No esperes mucho de tus hijos.*

*Los hijos aunque se preocupen por sus padres, también estarán continuamente ocupados con sus trabajos, sus compromisos y con su propia vida.

*Muchos hijos que no se preocupan de sus padres, pelearán por sus bienes aun cuando todavía estén vivos, y desearán que pronto dejen esta vida para poder heredar sus propiedades y riqueza.

 

*Si ya tienes 65 años ó más, no intercambies tu salud por riqueza trabajando en exceso, ya que estarás cavando tu temprana sepultura.*

*De mil hectáreas sembradas de arroz, sólo puedes consumir 1/2 taza diaria, y de mil mansiones, sólo necesitas un espacio de 8 metros cuadrados para descansar en las noches, así que si tienes alimento y algo de dinero para tus necesidades, no necesitas más.*

 *Trata de vivir feliz, pues solo tienes una vida.

*No te compares con otros midiendo tu fama, tu dinero o tu status social, o ufanándote por ver los hijos de quién tienen más éxito, y en lugar de eso, reta a tus hijos a que logren felicidad, salud, gozo, y calidad de vida.*

*Acepta las cosas que no puedes cambiar, pues si te preocupas demasiado, puedes estropear tu salud.

 

*Crea tu propio bienestar y encuentra tu propia felicidad, haciendo cosas que te diviertan y alegren diariamente.

*Un día sin felicidad, es un día que pierdes.

*Teniendo buen ánimo, la enfermedad se curará, pero teniendo un espíritu alegre, la enfermedad se curará más rápido, ó nunca se acercará.

*Con buen carácter, adecuado ejercicio, alimentos sanos, y un consumo razonable de vitaminas y minerales, tendrás vida saludable y placentera.

*Pero sobre todo, aprende a apreciar la bondad en todo, en la familia y amigos, pues ellos te harán sentir joven, reviviendo los buenos momentos, y los pasajes interesantes de tu vida.*

*Dicen que, en la vida quien pierde el techo, gana las estrellas y así es.

 

*El tiempo y las oportunidades son como el agua de un río, que nunca podrás tocarla dos veces, porque ya pasó y nunca pasará de nuevo.

*Aprovecha cada minuto de tu vida y no rechaces las oportunidades de conocer el mundo y disfrutar las cosas buenas de la vida, pues es posible que nunca se te vuelvan a presentar.

*Nunca te fijes en la apariencia, porque ésta cambia con el tiempo.*

*No busques a la persona perfecta, porque ésta no existe.

*Busca si lo deseas, a alguien que te valore como persona, y si no la hallas, disfruta tu soledad que es mucho mejor que una mala compañía.

 

*Cree en Dios, cualquiera que sea el concepto que tengas de él, y trata de gozar la vida que es muy corta, disfrutando la familia y los amigos, pues te irás tarde ó temprano de este mundo, y nadie te dará las gracias.*

*Que la salud y el bienestar te acompañen siempre.*

 

                                                  *LIN-YU-TANG.*