jueves, 28 de enero de 2016

SIN RENCORES Y SIN IMPUNIDAD



Por Roberto Azaretto - Historiador

                                                    Ha concluido un ciclo en nuestro país en el que se dilapidó la mejor oportunidad, en cien años, para dar un salto de progreso que incluya a toda la población. En doce años ingresaron más dólares que en los sesenta años anteriores. Esas divisas equivalieron al 55% de las aportadas por los Estados Unidos para la reconstrucción de la Europa de postguerra. 
La ineficacia y la corrupción han dilapidado esos fondos y el saldo es el tercio de población que no puede salir de la pobreza y las dificultades de los sectores medios para ahorrar, invertir y producir riqueza.

Los problemas de la economía, o del aislamiento internacional en que colocaron al país aldeanos ignorantes, ofrecen, sin embargo, menos dificultades que otros temas que han degradado a la sociedad argentina.
Se trata de la cultura del trabajo, del olvido del sentido del deber, de la decadencia institucional, de la destrucción del Estado.

Nos debemos un gran acto de sinceridad admitiendo que la crisis es sobre todo dirigencial.
Hemos estado a punto de convertirnos en una Venezuela. Sólo la reacción de vastos sectores del pueblo, que supo llenar las plazas de la República y el sufragio, lo han evitado. 

Ha sido un claro contraste con la actitud sumisa e indigna de la mayor parte de los legisladores y gobernadores del anterior oficialismo, incapaces de reaccionar en defensa de las instituciones.
No está exento el empresariado que calló a cambio de prebendas y privilegios, en este capitalismo de amigos que fue el festival de los sobreprecios en las obras públicas y la proliferación del juego, el narcotráfico y el lavado de dinero, diferenciándose de la burguesía rural, competitiva e innovadora, que fue capaz de plantarse frente al poder, como algunos periodistas que defendieron la libertad resistiendo presiones para ser comprados o para amedrentarlos.

La corrupción tiene dos partes: la de los sobornados y la de los sobornadores.
El gran cómplice ha sido la Justicia Federal. Es más, el sistema montado en la década del noventa y mantenido y acrecentado en los gobiernos de la familia Kirchner, ha consistido en el acuerdo de políticos corruptos con empresarios corruptos, que promovieron la designación de jueces cómplices y, completando el circuito, los nexos con los servicios de inteligencia que, en vez de dar seguridad al país, se utilizaron para los carpetazos y el fortalecimiento del sistema de impunidad.

El que esto escribe lo conoce por vivencias personales cuando denunció escandalosos sobornos recibidos por ministros de Menem por las concesiones de los peajes viales o las coimas vinculadas a la ley de patentes medicinales. 
Dinero no recuperado por el gobierno por jueces que no redactan los exhortos como corresponde.
Fiscales que no investigan, jueces federales cómplices de los gobernantes corruptos, y de los empresarios que pagan coimas. Muchos de esos jueces ha salido últimos en los concursos, pero desplazaron a los mejores, porque garantizaban impunidad al poder.

Nadie preguntó porqué las reformas anunciadas por el ministro Gustavo Béliz, que terminaban con el sistema judicial de complicidad con la corrupción política, concluyó con su abrupto desplazamiento y el encumbramiento de Stiuso y sus sicarios de los servicios. 

Los legisladores miraron para otro lado, iniciando la conversión del Congreso en una escribanía. Nunca formaron la comisión para controlar al Ministerio Público cuya titular se ha dedicado a proteger a los saqueadores del tesoro público.

El país requiere un acuerdo político para introducir reformas institucionales. Hay que cambiar las normas para el balotaje de manera que solamente superando el 50% de los votos se pueda acceder al poder en la primera vuelta.
Se debe terminar con las reelecciones y poner restricciones, como las establecidas en la Constitución de Mendoza, para los parientes en primer grado y sus cónyuges.

Hay que reformar el Consejo de la Magistratura para asegurar a los mejores su nominación. 
Hay que auditar el funcionamiento de los juzgados y del Ministerio Público.
No se puede postergar la reconstrucción del Estado. Debe profesionalizarse para terminar con el gobierno como botín de guerra de los partidos triunfantes. 

La administración pública tiene que integrarse con funcionarios de carrera hasta los niveles más altos. Hoy hay, además de corrupción, ineptitud para gestionar. Es que el Estado no puede ser el refugio de los incapaces para ganarse la vida o la vía para el enriquecimiento de los que en la vida privada no tienen éxito. 

La fuga de los condenados por el triple crimen de General Rodríguez es una muestra clara de la degradación del Estado. La Provincia de Buenos Aires tiene problemas históricos con su policía, agravados por las complicidades de la estructura mafiosa del justicialismo provincial. Los desmanes de los Kirchner y el abultado presupuesto publicitario del que dispuso Daniel Scioli, han disimulado la profunda ineptitud y la enorme corrupción del gobierno del candidato presidencial derrotado y la red de intendentes vinculados con el narcotráfico, la trata de personas, la piratería del asfalto, todo protegido por una policía que recauda para el poder.

Hay que reconstruir el Estado y hay que cerrar la grieta, evitando revanchismos.

Pero no puede haber impunidad para los corruptos, evitando que "el hilo se corte por lo más delgado". Los que perdieron tienen que asumir sus errores, sobre todo el no haber sabido defender las instituciones o callarse frente al saqueo por una mala entendida lealtad. Ésta debe ser con las instituciones de la República. Cuando se asume un cargo o un mandato se jura defender la Constitución, no las tropelías de un jefe. Es la diferencia entre ser partícipe de un partido político o integrante de la mafia.

sábado, 23 de enero de 2016

LOS QUE PROMUEVEN EL DENGUE ...


PERFIL de la casa abandonada que está poniendo en peligro la seguridad del vecindario
El problema del dengue ya está entre nosotros, razón por la cual no podemos ser indiferentes a las consecuencias que produce este flagelo. Desde hace años se invierte en publicidad para enseñarnos a ser previsores para evitar que este mal se propague entre nosotros y en especial que afecte a los sectores de menores recursos. Sin embargo muchos parecen ser sordos y miran para otro lado a la hora de asumir con responsabilidad un hecho que nos preocupa a todos.

Esta página recibió varios correos denunciando el peligro que acecha desde la propiedad que ilustra las fotos que publicamos. Se trata del predio ubicado en Avda. Independencia y Martín Fierro en el Barrio Reconquista que pertenecería al Diputado Nacional Cristian Oliva, cuyo frente es mantenido por los vecinos de la zona en un intento por evitar males mayores.

Nos dicen que se trata de una vivienda abandonada desde donde se observa proliferación de ratas, reptiles arácnidos y especialmente una gran cantidad de mosquitos que preocupan a toda la vecindad ante la proliferación del dengue.

Una vez más son los funcionarios públicos los que piensan que tienen un manto de indemnidad ante los demás mortales o bien se creen con fueros especiales para incurrir en actos prohibidos o que perjudican a la comunidad de donde pertenecen.

“Ya es suficiente, como en el caso que tratamos, que se tenga que salir a denunciar públicamente aunque los medios de prensa que tenemos se nieguen a publicar estos hechos –asegura la denuncia- para el colmo cuando diputados mudos que concurren al Congreso a cobrar suculentos sueldos se niegan a mantener la casa en orden, sabiendo que están perjudicando a sus propios vecinos”


En verdad, no tiene como fin este sitio, publicar estos acontecimientos, pero nadie quiere hacerse cargo del sentir popular. Esta vez nos hacemos eco porque es una autoridad pública la que está molestando a la vecindad y corresponde que se sepa quiénes son los que hacen… lo que no deben hacer.

miércoles, 20 de enero de 2016

UN PROGRAMA DE REFORMAS POLITICAS

por Roberto Azaretto

           Los problemas económicos graves que heredó el nuevo gobierno, resultado de los errores y horrores de un gobierno que en doce años dilapidó la mejor oportunidad del país en un siglo y deja como marca indeleble doce millones de pobres, no deben postergar afrontar los temas políticos.
“La política es lo primero”, decía, Goethe y la historia muestra que la decadencia argentina está vinculada a la incapacidad para construir instituciones sólidas. Las provincias que más se desarrollaron son las que tienen mejor calidad institucional. Las gobernadas por oligarquías que conforman feudos no progresan, a pesar de regímenes especiales de promoción industrial o programas de obras financiadas desde el gobierno nacional.
Son provincias con jueces que actúan como empleados del gobernador, con reelecciones prolongadas o dejan a esposas, hermanos o hijos en las gobernaciones e intendencias, como si fueran parte de un patrimonio privado.
La calidad institucional se ha reducido a nivel nacional, como consecuencia de pretender trasladar esos sistemas feudales y patrimonialistas de la política al Estado nacional. La conversión del Congreso en una escribanía, los intentos de obtener un Poder Judicial sometido al Ejecutivo, los ataques a la libertad de prensa, los manejos sospechosos en el sistema electoral fueron la constante en el ciclo político que culminó.
Se necesita acordar un programa de reformas legislativas, sin descartar una reforma constitucional, limitada a estos tópicos. El que esto escribe sugiere una agenda para plantear un acuerdo político legislativo.
Terminar con las reelecciones eliminándolas para los cargos ejecutivos o a lo sumo limitarlas a un solo período adicional, sin posibilidad de retornos. También, tomando el modelo de la Constitución de Mendoza, los familiares en primer grado y cónyuges de los presidentes, gobernadores, intendentes y sus vice, deberán esperar un período para aspirar a ser electos en los cargos que dejan sus familiares. Si esta cláusula se incorpora a la Constitución Nacional, puede obligar a las provincias cuyas constituciones deben ajustarse a la misma.
Debemos mejorar el balotaje para evitarlo habrá que obtener un voto más que el 50%. El sistema actual es ridículo y fue armado a medida de quien gobernaba en 1994.
El tercer senador es de la minoría, para eso se incorporó a la Cámara alta un nuevo representante por provincia; a pesar de ello, algunos oficialismos presentan colectoras para tener los tres senadores, esa barrabasada la cometió el oficialismo de Santiago del Estero en 2013, avalada por la mayoría del Frente para la Victoria al no rechazar el diploma. Es entonces un tema a dejar bien claro.
Hay que organizar una Agencia Federal de Elecciones, autónoma del Ejecutivo, encargada de todo lo inherente a los comicios. Debe confeccionarse un nuevo padrón, en las poblaciones y parajes de algunas provincias terminan votando personas que hace años no residen en el lugar al “volcarse” los padrones. 
Las primarias deben ser obligatorias para todos, no sólo para la oposición, y darse libertad para recomponer las fórmulas. Hay que incluir el voto electrónico en todo el país, mientras tanto debe votarse con boletas separadas de distinto color para elegir autoridades nacionales, provinciales y municipales, como se votó en 1983, facilitando los cortes de boleta.
Despolitización del Consejo de la Magistratura y eliminación de mecanismos arbitrarios, terminando con la gran cantidad de casos de nombrar a quienes han salido en decimotercero o decimocuarto lugar. Quien logre más puntos en los concursos debe ser el propuesto al Senado.
Remoción de fiscales y jueces que han mostrado complicidad con la corrupción.
Imponer a funcionarios y congresistas la obligación de presentar declaraciones juradas de bienes que incluyan a todo el grupo familiar y organizar a través de la Oficina Anticorrupción, que debe ser fortalecida en autarquía y recursos, el control de la evolución patrimonial de los funcionarios. A esto se debe agregar la imprescriptibilidad de los delitos de corrupción, la sanción de la Ley del Arrepentido, reconstitución de la Sindicatura General de la Nación.
Creación de la Policía Judicial para auxiliar a la Justicia sin interferencias en los casos de corrupción, delitos complejos, lavado de dinero.
Profesionalización del Estado promoviendo la carrera administrativa, concursando los cargos que deben dejar de ser botines electorales o premio consuelo de quienes concluyen mandatos legislativos.
Fijar requisitos de idoneidad para los directorios de los bancos oficiales, empresas estatales, organismos descentralizados.
Recuperación de la autonomía del Banco Central.
Reorganización del sistema impositivo y reforma de la ley de Coparticipación Federal para evitar la discrecionalidad del gobierno central y el avasallamiento de las autonomías nacionales y provinciales. Hay que establecer cuáles impuestos son provinciales y cuáles nacionales suprimiendo la coparticipación. A ello se debe agregar un fondo de equipamiento del territorio para mejorar la competitividad de las provincias de menores recursos.

sábado, 2 de enero de 2016

BASTA DE "TODOS Y TODAS..."

La RAE rechaza el uso de “todos y todas”

El director de la Real Academia de la Lengua Española (RAE), José Manuel Blecua
A la Real Academia Española (RAE) le llamó la atención el uso creciente de un latiguillo lingüístico en América latina: un artículo de la Constitución de Venezuela habla de “venezolanos y venezolanas”, y la presidenta Cristina Kirchner comienza siempre sus discursos dirigiéndose “a todos y a todas”.
Sin embargo, los hispanohablantes no están discriminando cuando usan el masculino para designar a hombres y mujeres: no necesitan modificar el uso de su idioma para huir del sexismo y tampoco están obligados a pasar al género femenino el nombre de algunas profesiones.
Titulado “Sexismo lingüístico y visibilidad de la mujer”, un informe de la RAE critica las nuevas guías sobre lenguaje no sexista elaboradas en España por universidades, sindicatos o gobiernos regionales, que proponen, por ejemplo, usar palabras como “la ciudadanía” en lugar de “los ciudadanos” o “el profesorado” en lugar de “los profesores” para hablar de grupos compuestos por hombres y mujeres.
El autor del informe de la RAE, Ignacio Bosque, defiende que “el uso genérico del masculino para designar los dos sexos está muy asentado en el sistema gramatical” español y que no tiene sentido “forzar las estructuras lingüísticas”.
“No es preciso, desde luego, ser lexicógrafo para intuir que la niñez no equivale a los niños”, fustiga.
Asimismo, “no parecen admitir estas guías que una profesional de la judicatura puede elegir entre ser juez o jueza”, critica el académico, considerando que las pautas propuestas por estas guías están únicamente pensadas para el lenguaje oficial.
La corriente “reformista” ya ha tenido varios ejemplos, además de los que brindan la Constitución venezolana y la presidenta Kirchner. El 15 de mayo del año pasado, la Puerta del Sol se vio desbordada por un movimiento de manifestantes que, para subrayar su conformación por mujeres indignadas y hombres indignados, se autodenominó “de l@s indignad@s”. Con el signo de arroba, para ser más inclusivos.
Pero la RAE decidió ponerle, si no freno, al menos un límite a un modo de expresarse que considera artificial y derivado de la exposición pública. En un detallado informe, cuestiona con contundencia e ironía una serie de nueve guías gramaticales destinadas a “evitar el sexismo en el lenguaje”, que fueron publicadas en los últimos 10 años en España.
En esas publicaciones, sus autores recomiendan a los lectores, entre otros consejos, que no apelen al uso genérico del masculino cuando se debe referir a los dos sexos al mismo tiempo. Así, por ejemplo, sugieren que se emplee “las personas becarias” en lugar de “todos los becarios” o, también, “las personas sin trabajo” para reemplazar a “parados”, en España.

domingo, 27 de diciembre de 2015


SE FUE EL NEGRO VERGOTTINI UN ABOGADO PENALISTA DE FUSTE
por Oscar Cachin Diaz





A los 62 años dejó de existir este sábado el abogado Luis Eduardo Vergottini, tras sufrir una afección cardíaca.
De entrada chocaba y parecía antipático por culpa del énfasis excesivo con el que pronunciaba sus palabras. Era un gritón que nunca dejó de comportarse como un alocado adolescente y mal criado que buscaba hacer temblar los pasillos, los mostradores y las puertas cercanas a los jueces toda vez que llegaba a plantear (siempre por escrito) una mora, una falta de idoneidad o una violación de las autoridades judiciales o policiales en perjuicio de su cliente detenido. Claro que no sólo gritaba. También brillaba con luz propia en el concierto del foro local. Como abogado defensor penalista, Luis Eduardo Vergottini, el “Negro”, quien murió este sábado a raíz de una afección cardíaca, sobresalió y sacó grandes trechos de ventaja por su dominio técnico-jurídico del vasto campo del Derecho Penal al que conocía del principio hasta el final. Por ello fue el mejor; el escuchado, el consultado y el formador de muchos muchachos y muchas chicas que llegaron a su estudio jurídico (heredado de su padre, el también prestigioso doctor Juan Vergottini), a quienes tendió su mano desinteresada y que hoy dirigen sus bufetes en los que aparecen como destacados abogados defensores. “La universidad los capacitó y está en ustedes convertirse ahora en los mejores hombres de leyes releyendo o estudiando a los clásicos de la literatura universal y, sobre todo, aprendiendo en la ‘universidad de la calle’ para adentrarse en la idiosincrasia de nuestra gente”, eran los consejos rectores del “Negro” Vergottini a sus colegas jovencitos que concurrían a su estudio jurídico buscando iniciar el trabajo de penalistas. Y, una vez que advertía que estaban encaminados, les retransmitía la misma premisa que le había dictado su padre: “Nunca sean empleados públicos. Sean libres y no dependan de nadie. Caminen los pasillos y cuando tomen un caso, por más sencillo que fuere, formulen  presentaciones por escritos. No hagan lobby con los jueces buscando sacar ventaja por amistad. Al contrario, hay que aburrirlos con escritos de seis a nueves carillas”.
Con esas normas el “Negro” Vergottini se abrió camino, ganó prestigio y le dejó su sello indeleble al Palacio de Tribunales que era su segunda casa. Por ser libre se dio el lujo de escribir una carta al entonces gobernador Carlos Arturo Juárez agradeciéndole porque lo había escogido para proponerlo como juez del Crimen de primera nominación. Elegantemente, rechazó el puesto “porque decidí ejercer mi profesión de abogado por fuera de la Administración Pública”.

El personaje



                     Apasionado, Vergottini iba a diario a la cárcel a visitar a sus defendidos.
Clientes en su estudio o amigos del café de la mañana o del whisky de la noche, soportaban las bromas de todo calibre o los apodos burlescos con los que, a modo de vendaval, arreciaba el “Negro” a sus contertulios; algunas veces orillando la ofensa que ocasionaban justificados enojos.
Su arista más temible asomaba en los juicios orales en los que ejercía como abogado defensor. A su alegato técnico-jurídico lo salpimentaba invariablemente con originales recursos a favor de su defendido y en detrimento del fiscal y de la querella. Su conocimiento y erudición de la Psicología le facilitaban tender trampas infalibles con las que lograba hacer pisar el palito a policías y a testigos ofrecidos por la parte acusadora que, por el paso del tiempo, no tenían precisiones de horas o de fechas y titubeaban en sus respuestas. Contrariamente, su defendido y sus testigos estaban afilados porque el “Negro” los sometía a ensayos de jornadas enteras que les permitía luego en el juicio oral desenvolverse con una soltura y una precisión que terminaban por convencer a jueces y al público asistente. Del mismo modo, hacía gala -por haber participado en tantos casos penales- de conocer a fondo el quehacer de la Medicina Forense. Ufano, hacía planteos inverosímiles durante los juicios en los que los médicos judiciales terminaban como enloquecidos por tantas preguntas de Vergottini sobre cuestiones que no venían al caso o, directamente, el paso del tiempo (cinco o más años) les imposibilitaba recordar el trabajo que hicieron o que dejaron de realizar. Casi todas las veces salió airoso, excepto una oportunidad cuando se le fue la mano en la defensa de un colectivero llevado a juicio por el crimen de una jovencita estudiante, donde un camarista se sintió ofendido y mandó arrestado al “Negro” Vergottini por 15 días a la escuela de Policía.
Decíamos más arriba que escribía larguísimos alegados presentados con prolijidad y una redacción envidiable. Y, en la parte estrictamente jurídica (con citas de la doctrina y de la jurisprudencia), era habitual que arrancara sus exposiciones con párrafos de los pensadores y escritores clásicos universales. Una vez, defendiendo a un empleado al que sus patrones intentaban sancionar injustamente, Vergottini encabezó el escrito con la siguiente frase de Cervantes en el Quijote: “A lo que yo veo, amigo Sancho, éstos no son caballeros, sino gente soez y de baja ralea”. En otro caso, intentando burlarse de un juez recién nombrado y sin experiencia, el “Negro” pidió la excarcelación de su defendido acusado de homicidio citando el “Tratado de la Vida”, de Nazario Montes. El tal Montes era un paisano cliente suyo residente en Bajo Hondo, departamento Juan Felipe Ibarra, quien siempre decía que “la vida es apenas un vientito…”.
Otras travesuras del “Negro” se refieren a llamadas telefónicas que hacía a los comisarios para sacar presos por delitos leves. Con voz firme hablaba con al jefe de la comisaría y se presentaba como el doctor tal, juez del Crimen en turno. Y, ordenaba; “Jefe, indague, fiche y largue”. A los quince minutos, el reo estaba en libertad.
Los que lo conocimos reafirmamos que con la partida de Luis Eduardo Vergottini nos dejó un excelente abogado y un buen amigo: solidario, sensible y generoso que, apasionado con cada una de las causas en las que intervenía, se jugaba por entero, muchas veces sin percibir un peso porque sus clientes eran pobres.

Escribió dos libros que no los publicó porque ni su amigo el ex  presidente del Superior Tribunal de Justicia, doctor José Antonio “Chiqui!” Azar ni yo, que tuve una entrañable amistad con el “Negro”, quisimos escribir los prólogos. Al primero lo tituló “Mis primeros 100 homicidios” y al segundo “¿Qué será de la justicia?”.

domingo, 20 de diciembre de 2015

ARDEN LOS CORRILLOS POLITICOS

SE DESTAPA UNA CAJA DE PANDORA??
Por Walington Gargamuza





 Desde el mismo día de la última elección se escuchan voces disimiles que apuntan y arriesgan a diestra y siniestra respecto de los elegidos, los cargos y las designaciones que ocuparan al nuevo elenco gubernamental en relación a nuestra provincia.

Sin lugar a dudas que el elenco que conformó la signa CAMBIEMOS en nuestro medio, se cree destinatario obligado sobre la escasa oferta que pueden ofrecer las dependencias nacionales, las que aún se encuentran en manos de funcionarios derrotados. Pero la juventud no comprende que en materia política no se suma ni se resta como aprendieron en la escuela, en ese ámbito los cargos públicos van a parar a las manos menos pensadas, porque el “arte de acordar” como lo entiende el Jefe, se nutre de otros arreglos que son más parecidos al Principito que a la realidad, atendiendo a que lo esencial es invisible a los ojos de los comunes, digamos los militantes.

Las reuniones privadas y los corrillos de café no han dejado de interpretar situaciones acontecidas desde que se sabe que un nuevo elenco gobernara al país en los próximos años. Nuevos vientos de renovación se asoman por estos ámbitos encontrando a personajes de nuestro medio ansiosos por volver al protagonismo, así como a otros que miran el partido desde una cómoda platea, a la espera de que la oportunidad se les presente adecuada o no, para retornar a la arena del arte de lo posible.

Siempre sobre el filo de la conjetura, se nos comentó que el dirigente Castor López se encuentra moviendo todos los hilos del titiritero para que se lo designe en un cargo nacional, cualquiera que lo mantenga en la Capital Federal a donde aspira recalar en el próximo año que se avecina. No así el concejal  Rodrigo Posse, quien viene recibiendo en su restó, a toda la dirigencia PRO que transita por nuestra provincia buscando que se lo sindique como al máximo referente de su partido, sin que tenga  que disputar interna alguna. Mientras que Pérez Leiró se encuentra empeñado es disputarle el espacio, caiga quien caiga, sin atender lo que ello pudiera costarle.

El ex Senador y actual Intendente pinteño Emilio Rached también espera parte del botín al haber integrado la coalición en la última contienda, al igual que el radical puro Lugones, salvo que no recuerdan haber perdido la elección y que el posible candidato a diputado nacional que se aguardaba, lo llevo la gente de Massa, por lo que no habría razón de exigencia alguna.

En otro orden de atributos se supo que vía Cristian Ritondo –Ministro de Seguridad Pcia de Bs As- del tándem  Toma-Santilli lo habrían hecho viajar a dirigente conservador Miguel Brevetta Rodríguez, para que informe su parecer en el ámbito provincial, incluido la posibilidad de acceder a algún cargo público en nuestra provincia como en la sede central, a lo que se les respondió que el mismo se encuentra desde hace tiempo, retirado de las lides políticas.


Carlos González Avalos, Cesar Monicci Kuran, Gonzalo Miranda y la ex referente justicialista Paz Venturini, habrían sido llamados con muchas posibilidades para integrarse en el espacio macrista, que como se observa está pergeñando un  elenco de puertas abiertas.

jueves, 3 de diciembre de 2015

EL OCASO DE UN LADRON

Cristina “regañó” a Fellner y lo mandó al "rincón" castigado... por inutil.

 
Eduerdo Fellner se hizo millonario saqueando los fondos de Santiago del Estero, desde allí que no cesa de "cargar las alforjas".  Esta vez parece que irá en cana.
Fue la reacción de un fracasado gobernador, que hace cuatro años atrás pudo haberse ido a casa por la puerta grande, siendo presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, cargo que ningún otro político jujeño ostentó, pero eligió seguir gobernando la provincia sin tener el consenso del voto legal, sabiendo que el Justicialismo ya venía en caída libre desde el 2007 y era poco probable que se recuperara si no había un cambio rotundo en el pensamiento político del gobernador.
Lo que iba a ser un “almuerzo de camaradería” y “agradecimientos” de la presidenta a los gobernadores, por la tremenda y larga campaña electoral, terminó siendo un reprimenda al estilo “kirchnerista”.
Según cuenta el Cronista Comercial, “Cristina, terminó a los gritos con los gobernadores” y el primero en recibir el cimbronazo K fue Eduardo Fellner.
El relato del matutino es el siguiente: “La Presidenta había invitado a los gobernadores peronistas a una comida de “camaradería” pero poco antes del final del encuentro el ambiente cambió y la mandataria comenzó con los reproches”, dice el matutino porteño, dando muestra de la ira que tiene la presidenta con los gobernadores que no hicieron bien sus deberes desde las PASO”.
“El almuerzo arrancó tranquilo -a puertas cerradas- en el comedor presidencial de la Casa Rosada. La presidenta Cristina Kirchner había invitado a los gobernadores peronistas a una comida de “camaradería” para agradecerles el apoyo en estos 12 años de gobierno kirchnerista y analizar el nuevo rol del peronismo a partir del 10 de diciembre como principal partido de la oposición. Pero a los postres, el ambiente se puso espeso y la cordialidad inicial quedó sepultada por el estallido de “La Jefa”.
A los gritos, y ante la mirada atónita de los comensales, comenzaron los pases de factura por parte de CFK. Primero, al jujeño Eduardo Fellner, a quien le reprochó a viva voz haber sido derrotado en su tierra por el radical y aliado de Cambiemos, Gerardo Morales.
Y luego, le tocó el turno al sanjuanino José Luis Gioja, que tenía la pretensión de conducir el bloque del PJ en Diputados a partir del 10 de diciembre y contaba, además, con el visto bueno de sus pares. Cristina le cortó en seco su aspiración. De hecho, según pudo saber El Cronista -que logró reconstruir detalles del encuentro- el supuesto consenso alcanzado por Cristina y los mandatarios provinciales para dos cargos clave, Ricardo Echegaray, en la Auditoría General de la Nación (AGN) y Héctor Recalde, frente a la bancada de diputados del FpV fue, en rigor, una “imposición” de CFK, que se mostró en la reunión “más Cristina que nunca” y no como una presidenta en retirada que se encuentra a apenas ocho días de dejar el poder.
“La reunión fue durísima”, dijo una fuente que tuvo acceso a los participantes”.
Otros que dieron la nota durante el almuerzo fueron los gobernadores de Entre Ríos, Sergio Uribarri, y Jorge Capitanich, de Chaco, intentando calmar alguna que otra tibia reacción de sus pares ante los gritos de Cristina: “es la Jefa, es la Jefa...” susurraban por lo bajo para aplacar cualquier atisbo de rebelión o intento de contradecirla. A decir verdad, no lo hubo. Ninguno de los presentes se atrevió siquiera a insinuarle a Cristina Kirchner que la derrota en el ballottage del 22 de noviembre tiene también su sello indiscutido. De eso, claro, no se habló. ¿O no fue la Presidenta acaso la que ordenó la interna bonaerense y cuando Aníbal Fernández le ganó en las PASO a Julián Domínguez ella lo respaldó, aún después de la denuncia en el programa de Jorge Lanata que vinculó al jefe de Gabinete con el narcotráfico y repercutió en su performance electoral al punto de perder la Provincia?. Y también fue Cristina quien eligió a Carlos Zannini, el candidato a vice de Daniel Scioli, que claramente no ayudó al exmotonauta a sumar el voto de los independientes en la competencia con Mauricio Macri.
Fellner quizás nunca reconozca lo sucedido, ni mucho menos brinde detalles de ese “reto presidencial”, y seguramente será uno de los tantos secretos que se lleve a su descanso político al cual fue obligado tras la decisión de la presidenta Cristina Fernández de llevar a Echagaray a la AGN