viernes, 8 de agosto de 2014

MANUAL PRACTICO PARA EL CHOREO EN LA FUNCIÓN PUBLICA


0807_cristina_cadena_telam_g3.jpg_1853027552“Si no la ponemos nosotros, no la ponen los empresarios y nadie mantiene todo esto”, dijo la Presi como si cada obra la pagara de su bolsillo. Extrañamente, la guita sale del Estado y va a parar a algunos selectos bolsillos, pero de un modo difícil de entender. Robar en la función pública es todo un arte en el que no todos saltan a la fama internacional, pero muchos hacen su mejor esfuerzo para luego quedar en el más cruel de los anonimatos.
Durante la gestión de Romina Picolotti, el país se dividía entre los que ya llevábamos un posgrado en putear al kirchnerismo y los que no se enteraban que nos gobernaba la selección nacional de amigos de lo ajeno. La gestión de Picolotti era casi monacal en comparación con lo que hemos visto después. O sea, cuando Cristina le ordenó a Sergio Massa que le pidiera la renuncia a Picolotti, Ricardo Jaime ya tenía un yate, un departamento en Brasil, quichicientas propiedades y más cuentas que cuaderno de tareas de alumno castigado. Sin embargo, Picolotti no se fue por sus manejos: la mina del look de corte de agua y ausencia de jabón fue cuestionada durante 2 años y medio por haber nombrado a más de trescientos empleados en su Secretaría, en su inmensa mayoría, familiares, amigos, familiares de amigos y amigos de familiares.
También le habían echado en cara su incapacidad, pero convengamos que eso nunca fue parámetro para el Gobierno que bancaba a Guillermo Moreno. Sin embargo, en un país en el que la Presidente recibe los diarios en papel de manos de un canillita que se mueve en avión, sólo un idiota puede creer que Picolotti la rajaron por ladri: la renuncia le fue requerida justo en la misma semana en la que Alberto Fernández, principal mentor de Picolotti, criticó al Gobierno.
0808_NestorPor aquellos meses de 2009, a las denuncias de enriquecimiento ilícito del Gobierno se les ponía el sello de ingreso y el de archivo en la misma Mesa de Entradas del Juzgado en turno y delante del denunciante. Néstor compraba dos millones de dólares un día antes de una devaluación y pocos se preocupaban. A nadie le pareció sospechoso que el ya expresidente justificara su transacción con un “necesitaba comprar un hotel”, dado que todos hemos comprado un hotel cinco estrellas alguna vez en la vida. Julio De Vido ya tenía su chacrita de varias hectáreas en el norte de la provincia de Buenos Aires, y Felisa Micelli ya había pasado a la posteridad por ahorrar de a miles los dólares que guardaba en el baño de su despacho para no gastar de más.
Sin embargo, el caso de Picolotti y su afición por no poner de su bolsillo ni las propinas, sirve para ejemplificar en menor escala lo que pasará con casi todos los funcionarios que se la dieron de patriotas con la ajena: quedarán en el olvido y sólo nos acordaremos de ellos cuando nos enteremos de que, una vez más, están de paseo por Comodoro Py.
0808_PicolottiEl comportamiento de la funcionaria que respetaba tanto al medio ambiente que llevaba todo un ecosistema en su cabellera, pinta de cuerpo entero a cualquier funcionario promedio que, a pesar de tener un suculento salario y robar lo que tenga a mano, considera que es justo que todos nosotros le paguemos hasta la niñera de sus hijos.
Hemos visto funcionarios honestos, boludos, corruptos, inteligentes, corruptos boludos, corruptos inteligentes, honestos boludos y honestos porque no les salió otra cosa. Estos últimos forman parte de un grupo interesante, aquel que es honesto porque no se enteró/no supo cómo chorear. Faltó a clases justo ese día y nunca entendió cómo llevarse la torta, la bandeja y, si pinta, a la camarera que la trae a la mesa. Una buena para ellos: cuando alguna mente memoriosa los recuerde, automáticamente dirán “pero era honesto”.
La explicación de por qué se chorea aún cuando ya se tiene todo, es bastante simple: son coleccionistas de guita. Al billete lo ven como un objeto de colección al que hay que admirar. He conocido tipos que, como quien charla del clima, afirman que acomodan sus dólares por modelo, número de serie o Estado emisor. Les gusta verlos, olerlos, tocarlos, saber que están ahí. De esa base para arriba, el resto sigue el mismo patrón.
Tienen treinta propiedades, pero la que más les gusta es la que todavía no compraron. El negociado que más disfrutan es el que está por venir. En un eterno devenir del futuro inalcanzable, nunca están satisfechos: al no coleccionar figuritas, nunca llenan el álbum, siempre hay cosas nuevas y deseables para sumar a la colección.
De chicos se comieron los piojos o eran niños bien, no hay diferencia en el resultado. Los primeros llegan como gordo en huelga de hambre a un asado. Saben que se llenaron con la segunda entraña, pero está todo ahí, para comerse. Y como está para comerse hay que deglutirlo aunque no se pueda respirar. Los segundos todavía no superaron el trauma de la minita que los humilló al recordarles que el auto se los compró papi y están desesperados por tener su propia fortuna, su propia colección.
No la tocan, no la gastan, no la reproducen, sólo la acumulan. Como buenos coleccionistas, no quieren desprenderse de una sola pieza. De allí que los gastos diarios propios y ajenos -cuando quieren impresionar a alguien o mostrar qué tan grande tienen el complejo- son solventados por la caja chica, que de chica sólo tiene el nombre.
El fondo de gastos comunes -la cajita, para los gomías- es un estándar de la administración que abarca desde un destacamento policial en Carmen de Patagones hasta la mismísima presidencia. Un mecanismo dispuesto desde que el mundo existe para que cada dependencia del Estado tenga dinero en efectivo para gastos diarios. Lógicamente, no incluye una cena de camaradería de la promoción 87 del turno mañana mercantil, pero todo se dibuja si se tienen los comercios amigos correspondientes. Ciento cincuenta resmas de hojas y cartuchos de tinta para una repartición que no tiene impresoras, o noventa y dos bidones de agua para el dispenser de una oficina con tres personas, todo vale mientras el proveedor amigo nos dibuje la factura a cambio del pago de IVA. El negocio es redondo, dado que el buen hombre podrá usar ese IVA facturado para vender sin ticket esas ciento cincuenta resmas que no le dieron a nadie.
La caja chica no es sólo un agujero por el que se van millones -cientos de millones- todos los meses sin mayor control que el de las facturas truchas, sino que es el pilar de todo el resto, el entrenamiento básico, las inferiores que hay que pasar para poder chorear en primera.
0716_jaime_kirchneristas_gLa hermana boba de la caja chica es la locación de servicios, un mecanismo que el Estado también usa para negrear -contratar sin aguinaldo ni vacaciones pagas a personas para que hagan el mismo trabajo que podría hacer un Planta Permanente con todos los beneficios de la ley- pero que también utiliza como si se tratara de una obligación para hacer más billetines. Es la perfección de lo que antiguamente llamábamos ñoqui, un tipo que es contratado para que no trabaje y, al cobrar la contraprestación por el servicio que no realizó, separe la guita del monotributo y entregue el resto a la persona indicada. Es el mecanismo favorito para satisfacer a los militantes de menor rango, pero también viene joya para hacer guita. Un área que necesita de quince empleados, cuenta con diez de planta permanente. Toman a los cinco que faltan, se les paga el monto equivalente a un salario mínimo y se contrata a otros quince por mucha guita. No van nunca. Saquen la cuenta de cuánta se desvía por mes y multipliquen hasta el infinito de reparticiones públicas.
Por todo esto no la rajaron a Picolotti, dado que obra en el Manual del Buen Funcionario. Lo que asusta es que, si la mina nos parece una boluda ratona, es imposible dimensionar la que se han choreado en otros modus operandi.
Licitación directa. Es algo más suculento que la caja chica, aunque opera casi del mismo modo, dado que funciona para comprar de forma rápida pero por montos muy superiores. Al igual que la cajita feliz, se pueden dejar por escrito que se compraron quinientas computadoras que si se recibieron sandías no pasa nada. La mayor escala también aplica a los proveedores, que están registrados en un padrón y son felices por tener un socio que los ayude a blanquear.
Licitación (a secas). Es el mecanismo más entretenido, dado que conlleva tantos pasos a cumplir que el funcionario siente que realmente ganó el dinero por el empeño que le puso al choreo. Gracias a que Cristina hace una cadena nacional por cada paso, además de enterarnos que el Anses le dio un crédito a un jubilado para que se compre un caballo pura sangre, podemos comprender el mecanismo de la licitación: primero se hace el anuncio de la obra que se desea llevar a cabo, se reciben las ofertas y se elige al ganador tomando como parámetros menor costo, mayor beneficio o ambos.
En la habitualidad, esta Disneylandia que nos pinta la ley es un poco diferente y, antes de hacer el anuncio, ya se arregló con uno o con todos los oferentes. Las aperturas de sobres para demostrar transparencia son para la tribuna. Es como que la profesora nos pase las respuestas del examen y luego lo rindamos delante de todos. Si no se pudo arreglar para que los perdedores presupuesten más de quien debe ganar, se le pide al garantizado ganador que le agregue beneficios a su oferta para justificar el mayor costo. Beneficios que nadie comprobará y, si alguien se anima, no faltará quien pueda explicar su ausencia con el aumento de costos de las paritarias y la inflación.
0808_LanacioncreceComo ejemplo podemos poner que la inmensa mayoría de las obras públicas que ha llevado el kirchnerismo adelante las han ganado siempre los mismos tres: Electroingeniería, CPC (Cristóbal López) o Austral Construcciones (Lázaro Báez).
Por eso tardaron tanto en llamar a licitación para la red 4G de celulares: porque no había negocio para propios y amigos, no existía una posibilidad cierta de hacer una gran fiesta y, obviamente, porque las compañías están tan entongadas que acá podemos llegar a comunicarnos con palomas mensajeras sin que a ningún funcionario le caliente.
Tras la sobrefacturación, obviamente, aparece el retorno, ese porcentaje hermoso que excede al costo de la obra y que oficia de mecanismo polimodal en la modalidad favorita para el choreo de los últimos años: los subsidios. Todas las modalidades descriptas precedentemente, no son copyright del kirchnerismo y aún no entiendo cómo no fue declarado patrimonio cultural de la clase dirigente argentina, dado que no reconoce afiliación partidaria ni época histórica.
De más está decir que el subsidio y la empresa con mayoría estatal -o directamente empresa del Estado- no son inventos, tampoco, del Modelo de Redistribución de Culpas con Crecimiento Marginal. Sin embargo, por la proximidad del ejemplo, nos viene joya. El sistema de subsidios que vivimos hoy en día proviene de la eternización de una medida adoptada tras la devaluación de enero de 2002. El aumento de costos de los prestadores de servicios -transporte, energía, etcétera- obligaba a la suba proporcional de los importes a cobrar, los cuales debían ser pagados en su mayoría por asalariados que perdieron dos tercios de su poder adquisitivo de un día para el otro.
Ante este panorama, aparecieron los subsidios para completar la diferencia de guita entre lo pagado y el costo del servicio. La idea -y esto se puede encontrar en el Boletín Oficial- era que los mismos fueran disminuyendo con el paso del tiempo, el aumento de los salarios y la recuperación del consumo. Pero con los años el consumo se transformó en el Alá del fundamentalismo nacional y los subsidios crecieron a la par de la inflación. La calidad cayó por razones obvias: los subsidios son para mantener el servicio, no para mejorarlo ni ampliarlo.
Esto último no se vio reflejado en los números y se pagaron subsidios que alcanzan para tener un tren transoceánico hasta la base Marambio. Así, lo que se originó como un tecnicismo para compensar la diferencia entre costo e ingresos, se convirtió en un mecanismo para lucrar con la diferencia entre subsidio y costo. Los resultados los podemos ver cuando nos cortan la luz en las cuatro estaciones, cuando las fábricas tienen que dejar de producir para que un ama de casa de Balvanera pueda prender la cocina y cuando los trenes le hacen competencia a Lázaro Costa.
Las empresas del Estado quedaron para lo último, dado que es lo máximo a lo que puede aspirar un delincuente que se precie. El primer puesto en la consideración no es en vano, ya que dentro de una empresa del Estado está todo: caja chica hasta para pagar las putas, licitaciones para tirar al techo y subsidios para mantener un precio tentador para los consumidores financiados por personas que nunca podrán disfrutarlo.
El hambre demostrado para pegarse un panzazo de entrada quedó en evidencia cuando se chusmea qué pasó con el tendido eléctrico Pico Truncado-Puerto Madryn, en el cual se denunció un sobreprecio del 400%. O sea, en una obra se pagó lo que deberían haber salido cuatro obras del mismo tipo. Este tipo de maniobras también explica por qué siguen choreando a pesar de amasar la que no podrán gastar en cincuenta vidas. Primero, porque les gusta acumular guita. Segundo, porque si a la siguiente obra se paga lo que corresponde -o un sobreprecio menor- alguien se daría cuenta que en la anterior se choreó, y fuerte. La glotonería de billetines se les prorroga por el cagazo a que vuelva el anonimato el cual relacionan, indefectiblemente, con la malaria.
Es la necesidad de permanecer en el poder en segundas líneas, de saltar de un bando al otro sin tapujos, de acomodarse a último momento con quien tenga chances de llegar al poder, porque para el coleccionista de guita, tener que desprenderse de una sola moneda para pagar un chicle les da la misma sensación de quien vende la tele para bancar el alquiler. Sensación de empobrecerse.
Y en el medio, en cambio, queda nuestra sensación, esa que nos dice que cuando con nuestro sueldo pagamos un café unos veinte mangos, en realidad estamos pagando el nuestro y el del funcionario, que de tan patriota, se merece no gastar su salario astronómico. Después de todo, vivir de la ajena es un trabajo arduo.
0808_Gracias
Viernes. Un día como hoy nacía este humilde espacio. Arranca la séptima temporada.
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sábado, 2 de agosto de 2014

PARECE QUE NO VAN A ENTENDER

OTRA VEZ SOPA

Al parecer la Sra. Gobernadora no está entendiendo que desde esta pagina queremos colaborar con su gestión. Le estamos informando el pulso de la opinión publica y sin embargo continua haciendo designaciones de impresentables que desde hace 10 años se están llevando la provincia en cuotas. 
¿Y quien es este señor que asume en el área de deportes? ¿Quien es el que le toma juramento? ¿Que saben del tema estos señores? De ambos ya nos ocupamos en notas anteriores, son dos malandras totalmente enriquecidos desde que arribaron a la función publica. 
El deporte en manos de esta gente no tiene ningún viso de mejorar en la provincia. Volveremos con mas información.

¿Que pueden saber de deportes estos mamarrachos.? Sigue la joda... hasta cuando? 



domingo, 20 de julio de 2014

LA HORA DE LAS HIENAS

YA ES HORA DE QUE LA JUSTICIA DEMUESTRE CUANTO VALE

Mientras tanto se hace larga la espera para ver a quienes estuvieron detrás del mostrador, dando cuenta de la libertad, los bienes y el honor de las personas. 
Se está esperando el momento de la rendición de cuentas de quienes bajaban el martillo por pura ignorancia o pura conveniencia. 
No les importó en ningún momento si estaban juzgando a inocentes o a quienes podrían haber tenido un grado minino de participación en los hechos que investigaban. 
No les importó si esa gente tenia familia, si tenían una carrera que cuidar, si tenían prestigio bien ganado para exhibir o una carrera para ejercer. 
No les importó un carajo la vida de los otros, ni el sufrimiento de sus colaterales, ni el sentimiento de sus familiares y amistades de siempre. Jodieron con la justicia sin que les importara que alguien los miraba absorto al comprobar, que un valor tan preciado sobre la tierra era el juguete de los inescrupulosos de estos justicieros que tenían el control de la vida y demás de todos los santiagueños.
Ahora que saber que existe alguien superior sobre la tierra, les llegó el tiempo del miedo, ese mismo miedo que experimentaron quienes fueron victimas de sus fallos incoherentes, inconsistentes, subjetivos y hasta estrafalarios.
Claro, fueron otros tiempos, cuando como las hienas comían mierda y se reían. 









viernes, 11 de julio de 2014

LA GOBERNADORA ESTA MAS SOLA QUE ANTES

El portal VISIÓN SANTIAGUEÑA, acaba de publicar esta nota, que desde ayer al ser vista por la televisión, la comunidad no dejó de murmurar respecto de la inutilidad que caracteriza a los publicistas contratados por el gobierno. Todos comentan que es difícil realizar una "visita sorpresa" con tantos medios periodísticos alrededor. Es obvio que la gobernadora es victima de ese elenco de inútiles que heredó de la anterior gestión y que lamentablemente la llevan por mal camino.
Una vez más desde estas páginas le recordamos que su gestión recién comienza y que está a tiempo de renovar toda esa manga de impresentables designados en cargos demasiados grandes para la escasa mentalidad que representan. Si no consigue a la gente indicada puede llamar por concurso a cubrir esos cargos que como se decía antes, están en mal poder.

             

Claudia y sus “visitas sorpresivas”

jueves, 26 de junio de 2014

EL GOBIERNO DE TODOS RICOS

"TOTI" FARIÑA:COMPAÑERO PROVEEDOR

El ex piloto de automovilismo y actual funcionario de gobierno en el cargo de Administrador del Autódromo provincial de Termas de Río Hondo, Héctor “Toti” Farina, parece no haber perdido la pericia de manejo de sus tiempos de corredor. Antes, con una mano en el volante y otra en la palanca de cambios, supo cosechar algunos triunfos en el automovilismo.
Pero el tiempo pasa para todos, por lo que hoy, Toti, con una mano en la función pública y otra en los negocios privados, cosecha centenares de miles de pesos, esquivando con pericia las leyes que implícitamente prohíben a los funcionarios públicos ser proveedores del estado o mantener relación de comercio con él, encaminándose veloz hacia la línea de llegada para recibir el trofeo de “Nuevo rico”.
Nadie le hace asco a nada a la hora de la mordida, todos quieren ser Luis Suarez el "mordedor" uruguayo
A. FARINA S.A. el Renglón N/ 3 consistente en un acoplado tanque, nuevo, O km, capacidad 8.000 Its para riego(..), por un importe de $ 148.700,00 (Pesos ciento cuarenta y ocho mil setecientos), Art. 26 de la Ley de Contabilidad de la Provincia; el Renglón N/ 4 consistente en una niveladora de arrastre, nueva, por un importe de $ 104.250,00(Pesos ciento cuatro mil doscientos cincuenta). Renglón N/ 5 consistente en un acoplado playo, nuevo, por un importe de $ 65.100,00 (Pesos sesenta y cinco mil cien). Renglón N/ 6 consistente en un una pala de arrastre hidráulica, nueva 0 km, por un importe de $ 108.700,00 (Pesos ciento ocho mil setecientos), Boletín Oficial Nº 20.221 Lunes 23 de Junio de 2014.


LA SRA GOBERNADORA DE LA PROVINCIA DECRETA: Adjudicase a la firma HÉCTOR A. FARINA S.A. los Renglones N/ 3, 4, 5  por un total general de $ 426.750,00 (Pesos cuatrocientos veintiséis mil setecientos cincuenta). Dra. Claudia Ledesma de Zamora,Sr. Elías Miguel Suárez. DECRETO Nº 1.295/2014 Santiago del Estero, 05 de Junio de 2014






miércoles, 18 de junio de 2014

UN PILLO CON CORONITA

No saben como hacer zafar a Martín Lucatelli mientras sigue sin ser imputado



Al parecer la fiscal de la causa que se ventila en el Juzgado del Crimen de Segunda Nominación, Érika Leguizamón habría emitido un dictamen y requerido la concreción de más pruebas, atento a que habría sido instruida desde las altas esferas del poder, para hacer zafar a Martín Lucatelli de las fechorías que desde hace tiempo viene realizando, en perjuicio de sus propias amistades y parientes afines.

Según pudimos saber la Dirección de Rentas salio a la caza de brujas realizando sumarios por todas partes con el propósito de desviar la investigación que por el momento se encuentra paralizada por pedido de las autoridades del gobierno que también fueron estafadas, pero como es obvio no pueden denunciar su propia torpeza
Resulta que ahora se presentó un empresario vendedor de materiales de construcción, que al parecer habría realizado operaciones con Lucatelli, señalan los expedientes y las investigaciones se originaron poco después que el "protegido" desapareciera de su hogar y fuese encontrado -a los ocho días- por la policía en Colonia Simbolar (Robles) en donde se encontraba camuflado a la espera que las autoridades le dieran caza y los peritos lo calificaran como inimputable. 
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Fuentes cercanas a la causa nos informaron que en una de las denuncias, que se encontraría sin instrucción se lo vincula a Lucatelli con el financista Furh tal como desde un principio lo anticipamos en este sitio, pero la fiscal dijo no y la causa sigue el curso de la anormalidad . Desde esa línea de razonamiento, el juez Tarchini Saavedra avanza en el caso y compartiría el criterio de tomarle testimonio y mandarlo a la casa hasta que se aquieten las aguas. 

Un matutino dice en la víspera que "Su presencia en tribunales posibilitará aclarar sobre los abundantes tonos grises, destacados por los denunciantes en sus manejos económicos. 
También, Tarchini Saavedra deberá resolver sobre un planteo de eximición de prisión realizado por un abogado a favor de Lucatelli, temerosos de que el juez disponga eventualmente su aprehensión, trascendió ayer."
Mientras tanto, quienes asesoran al "travieso", observan vientos a favor siempre y cuando el "garca" se comprometa a devolver los dineros mal habidos y que no trasciendan los montos reales que utilizó en el trafico de divisas, para el beneficio de los capitales corruptos que pertenecen a un grupo de funcionarios públicos
. 

jueves, 12 de junio de 2014

YA ERA HORA QUE ESTÉN PRESOS...

Anulan la falta de mérito para un ex juez y un ex fiscal federal 

Se espera la pronta detención de los enjuiciados, según el  Nuevo Diario.

Jueves 12 de Junio de 2014

La Cámara Federal de Tucumán hizo lugar al pedido del doctor Gustavo Gimena.
 La Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán anuló un fallo que había dictado la falta de mérito de dos ex magistrados de nuestra provincia por los delitos de privación ilegal de la libertad, tormentos y asociación ilícita, e invalidó otra resolución que le había concedido la exención de prisión a uno de los imputados.

 Se trata del ex juez Arturo Liendo Roca y del ex fiscal Santiago Olmedo de Arzuaga, a quienes el juez Guillermo Molinari sólo había procesado por los delitos de “abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario público, y al segundo le había otorgado el beneficio de permanecer en libertad mientras se llevaba adelante el proceso”.

 Los jueces Ricardo Mario San Juan, Marina Cossio de Mercau y Ernesto Wayar, hicieron lugar a la apelación del representante del Ministerio Público Gustavo Gimena, quien había considerado que los acusados “fueron parte de la asociación ilícita para garantizar la impunidad de los actores que intervinieron en el plan sistemático”. En ambos casos, la Cámara solicitó que “se reenvíen las actuaciones al juez de origen a fin de que dicte nuevo pronunciamiento con arreglo a derecho”.

 Gimena indicó que “si bien en algunos casos las detenciones se produjeron antes de que los magistrados ejercieran sus funciones, es innegable que las privaciones ilegales de la libertad y los tormentos sufridos por las víctimas se repetían día a día, por lo que si bien los imputados no fueron autores materiales con el rol que desempeñaban en el Poder Judicial, contribuyeron directamente a la impunidad con la que se movían las “fuerzas de tarea” para llevar adelante secuestros y torturas”.